Nuestra pregunta por el odio
El caso Zamudio nos dejó un cúmulo de lecciones. Por primera vez atendimos a la importancia de respetar al otro en cuanto otro y al deber político de reconocerlo en su propia individualidad. Gran parte de lo que se hace llamar desarrollo tiene que ver con reconocer que vivimos junto a personas distintas y que es la propia diversidad de puntos de vista e intereses lo que enriquece el vivir juntos.
Todos fuimos nazis
El sentimiento de exclusión que impulsó a estos neonazis a usar la esvástica como emblema y la intolerancia como el eje de su actuar contra el fallecido veinteañero revela un patrón común de estos movimientos: la marginación.
¿33 mineros o 32 + 1?
Nadie se preguntó si Carlos Mamani, el único de los mineros atrapados de origen extranjero, merecía salir de la mina. ¿Sabemos si tenía los papeles al día? ¿Si tenía los documentos necesarios para trabajar en la mina San José y en Chile? ¿Si entró por vías apropiadas al país? ¿Si tenía contrato de trabajo? Si estas preguntas tuviesen respuestas negativas, lo más probable es que él no merecía salir. No, porque los recursos que emplearon las autoridades para el rescate fueron en su mayoría del Estado, o sea, plata de todos los chilenos. Si él no ostentaba la nacionalidad ni tenía residencia no habría tenido el derecho a recibir esa ayuda fiscal para salvar su vida.
Sudáfrica: lo que la TV no mostró
No sé si será la influencia del mundo animal, de las tradiciones Boer o de la poligamia, pero Sudáfrica es hasta ahora el país más machista que conozco. Recuerdo hace algunos años, en Chile, cuando encontré mi auto chocado en el estacionamiento de la universidad, con el parachoques trasero hecho añicos en el piso y la puerta del maletero atascada por la abolladura. Qué rabia que me dio. No podía evitar pensar quién era la mujer estúpida que no sabía sacar el auto de un estacionamiento sin tener que chocar a los otros autos en su perímetro.





