Carbono Electoral


Ambiente político, efervescencia y emoción; o quizás apatía, indiferencia e incluso hasta resentimiento contra todo lo que una campaña electoral representa. Diversas son las opiniones hacia lo que significa un proceso electoral, ya sea para todo un país, una comuna o incluso algo más “pequeño” como una universidad. El hecho es que o estamos con el proceso (ya sea a favor de él o en su contra), o simplemente no estamos del todo con él y sólo nos preocupamos de seguir con nuestras vidas. Sin embargo, este año sucedió algo diferente en la UC. Más de alguien se habrá percatado de ciertos alumnos deambulando por los extensos parajes del campus San Joaquín contando nada más ni nada menos que carteles. Sí, carteles. Hablando de medidas, materiales, tipologías, números, colores y posiciones. Con lápiz y papel en mano, bastante entusiasmo y con algo de sueño, a tempranas horas del primer día de votación de la primera vuelta, el equipo de VerDeseo se lanzó a contabilizar la propaganda electoral y a dar ejecución a una iniciativa, la campaña Elecciones Carbono Neutrales, surgida pocas semanas antes del importante proceso político que nos empapó recientemente. ¿Nos hemos cuestionado, alguna vez, sobre los costos “no esperados” de las campañas que buscan llegar a los puestos de representación estudiantil? Esta es la no tan frecuente pregunta que todo el equipo de VerDeseo se propuso responder.

El dióxido de carbono es por excelencia el gas invernadero universal, si bien no es el más dañino (el monstruo llamado metano lo supera por más de 10 veces en su poder “efecto invernadero”). Es, además, uno de los subproductos más comunes generados por toda actividad humana alrededor del planeta. Todo proceso, actividad y acción que el hombre efectúa puede ser comprendido hoy en día en términos de emisiones de carbono a la atmósfera. Comprar en el supermercado, irse en metro desde la casa a la universidad, tomarse una taza de café y hasta llamar a la(el) polola(o) significa una cantidad equivalente de carbono expulsada a la atmósfera producto de la energía y la materia prima utilizada en ciertos procesos que por efecto dominó terminan por ser asociados a las actividades que el hombre realiza. Así, incluso el impacto que una pequeña campaña electoral en una universidad chilena produce puede ser medido en equivalentes de emisiones de este indispensable, pero peligroso elemento químico.

Bastó una concienzuda y esmerada investigación en la literatura disponible para darnos cuenta que los efectos generados por la utilización de papel y plástico en la campaña electoral en la UC no eran menores. Así que decididos a poner en discusión el asunto del impacto ambiental asociado a dichas campañas, y de pasada lograr poner en debate en el ambiente político el tema de la sustentabilidad dentro de la universidad, elaboramos este proyecto de las Elecciones Carbono Neutrales.

En una primera instancia dimos a conocer la iniciativa a todos los actores participantes del proceso. Enviamos mails, tuvimos reuniones, posteamos en nuestro Facebook e hicimos todo el “ruido” que fuera posible para que la iniciativa se hiciera conocida. De esta forma es que algunos nos oyeron, otros no tanto, pero haciendo la raya para la suma, al final el interés sobre la campaña y su relevancia fue creciendo poco a poco dentro de la comunidad universitaria. Si bien en gran medida nuestro objetivo era ser oídos por los actores en campaña en el ambiente universitario, la ejecución de Carbono Neutrales se llevarían a cabo sí o sí, sin importar si fuéramos atendidos o no. Mediríamos los impactos generados por cada una de las listas en emisiones de carbono y los publicaríamos, liberando a la opinión pública la información obtenida.

En todo caso, en VerDeseo no buscamos ser críticos sin proponer acción, y si bien deseábamos hacer públicos los impactos de todo el proceso, también consideramos que debíamos plantear la opción de que una vez generados dichos impactos, cada uno de los emisores tuviera la oportunidad de mitigar los efectos de su campaña. Así fue como en un primer momento se estableció contacto con la NAU (electos FEUC 2009), agrupación que decidió entablar un contacto más directo con el equipo de VerDeseo para conversar un poco del tema. Les contamos más a fondo de nuestra iniciativa, les mostramos el informe teórico previamente elaborado (el cual pueden ver en nuestro blog) y les ofrecimos la opción de mitigar sus impactos. Reciclaje del 100% del material en papel utilizado y la plantación de 15 árboles fue la cuota requerida por VerDeseo. 100% del material en papel reciclado y 50 árboles plantados fue la respuesta de la NAU. Carta de compromiso de respaldo en mano y unas cuantas sonrisas y la campaña Elecciones Carbono Neutrales dio comienzo de manera concreta. Pronto otras agrupaciones políticas se interesaron en el tema. La OI y el FEDe, sin esperar mucho, se acercaron y decidieron establecer sus propios compromisos (100% de reciclaje del material a base de papel, 5 y 15 árboles a plantar respectivamente). De esta manera, la mayoría de los principales actores se hicieron participes en la campaña de mitigación.

Grafico

Así, con compromisos contractados, metodología determinada y un grupo de decididos voluntarios, nos dimos a la caza de los carteles de papel couché y las palomas de PVC por todo el campus. Los resultados obtenidos luego del conteo, y de todos los procesos calculísticos realizados posterior al muestreo de la propaganda, dan para reflexionar bastante.

En primer lugar, luego de determinar el área total de cobertura publicitaria por cada una de las listas y masar muestras de los materiales utilizados en cada tipología de cartel, pendón o lienzo, fue posible traducir todos estos números en toneladas de carbono emitidos en forma de CO2 a la atmosfera. Así, se puede observar que la lista de la 1A se posicionó con un 46% del total de las emisiones de la campaña FEUC 2009, seguidos de laNAU, con un 28%, para dejar con una proporción menor al FEDe, el MIUC, la OI y el MEI entre otros (en orden descendente de emisiones). Si bien los dos principales emisores poseían un elevado número de carteles y afiches pegados por todo el campus, los grandes saltos que estas dos listas se “mandaban” con respecto a las demás se debían principalmente al elevado número de material publicitario fabricado en base a plástico, material más del doble de nocivo que el papel en términos de emisiones de carbono a la atmósfera.

En términos de la cantidad de desechos generados en una campaña como esta, para dar un ejemplo bastante concreto, podemos señalar que la cantidad de basura generada equivale a una persona eliminando desechos durante 5 años, o aproximadamente 20 días de emisiones de dióxido de carbono producidos por una casa promedio.

Pero como todos sabemos, no hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague. El FEDe, la NAU y laOI se comprometieron a reciclar desechos y plantar árboles y es eso justamente lo que tendrán que hacer ahora que las elecciones FEUC 2009 ya han terminado. Sin embargo, si bien la mitigación de impactos ambientales es algo que contribuye al mejoramiento de la calidad del medio ambiente, no es lo mejor que podemos hacer para reducir el daño que nuestras actividades causan sobre este mismo. En una cadena de prioridades para las medidas de tratamiento de impactos ambientales, la mitigación es la última a la que debemos acudir. Antes de mitigar debemos intentar eliminar el impacto ambiental o en su defecto reducirlo directamente desde la fuente, ya que de todas las medidas que podemos elegir, la mitigación es la de menor efecto real sobre la reducción del impacto generado. Debido a lo complejo y delicado de los ciclos biogeoquímicos que rigen nuestro planeta, las emisiones que enviamos en cuestión de minutos al medio ambiente tardan años en eliminarse completamente del mismo. Si bien podemos reciclar el material que usamos, intentando mitigar en el corto plazo las emisiones que generamos, esta práctica nunca logrará reducir de manera realmente significativa el impacto mencionado anteriormente. De las emisiones generadas por las agrupaciones políticas que se comprometieron a reciclar, solo un 9% de ellas serán mitigadas de manera rápida mediante el reciclaje. El 91% restante quedará en manos de árboles en crecimiento que tardaran más de 10 años en secuestrar el carbono restante de la atmósfera.

Grafico 2

Lo anterior nos habla del real impacto que nuestras actividades generan, no sólo por la cantidad de emisiones generadas, si no que por la dificultad que existe para poder mitigarlas unas ves que éstas son emitidas. Por el momento, veremos cómo los compromisos se cumplen y si realmente los actores políticos podrán incluir la variable de la sustentabilidad en su acontecer político. La campaña Elecciones Carbono Neutrales representa un ápice de la responsabilidad que deberíamos tener respecto a estos temas, pero sin duda alguna, es un buen comienzo hacia lo que podría significar un camino hacia una UC más sustentable (y sustentable en serio!!!). Los invitamos a leer el informe completo de resultados con todos los detalles del muestreo, la metodología y los resultados en nuestro blog: https://verdeseo.wordpress.com.

Danilo Jara Aguilera

Francisco Urquiza Gómez

Ingeniería UC.

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