“Los políticos son todos corruptos”


Hace algún tiempo que hemos desarrollado una suerte de ritual con mi madre. Nos subimos al auto y si es o muy temprano o ya entrada la tarde, ponemos la radio y las noticias. Calladas, escuchamos atentamente por un rato, hasta que llega la noticia política del momento. Entonces, hacemos uno que otro comentario hasta que mi mamá dice: “Bueno, más de lo mismo, si los políticos son todos corruptos. Me carga la política”.

En general, siempre hemos discrepado bastante con mi madre en estos asuntos, somos bastante opuestas de forma de ser y temperamento. Por lo mismo, hasta hace algún tiempo salía a la defensa, como buena socióloga, de la política. Que no era tan así, que su visión era sesgada, etc. Sin embargo, hace algunos meses (varios, a decir verdad) me empezó a pasar que no tenía ningún argumento que darle. Francamente la Concertación apestaba y era como si confabularan en mi contra desde la Moneda para no permitirme ganar el actual round discursivo con mi madre. Uno a uno caían en las sucias aguas de la corrupción (con pruebas y confesiones en algunos casos). Y la verdad no sé si han tocado fondo o no, pero incluso “los intocables” y rectos de siempre empezaron a mostrar la hilacha. Llegó un punto en que ambas empezamos a estar de acuerdo e incluso me sorprendí casi pidiendo disculpas por haber puesto algún tipo de fe y esperanza en un gobierno como el de Michelle Bachelet. Por suerte, como dijo Kant, algo me despertó del “sueño dogmático”. Será el instinto, la sociología, quizás el ser joven, como dice mi mamá, pero de a poco me di cuenta de que seguir paseando en el auto pelando políticos y quejándome no me llevaba a ninguna parte.

De a poco entonces, empecé a pensar en por qué la política era y seguía siendo importante, y en cómo se podía argumentar (y de paso lustrar para que brillara un poco más) en favor de la política. No sólo por seguir con nuestros clásicos rounds con mi madre, no. Sino porque pienso que como ella hay muchos, que justamente desencantados, no quieren saber nada de la política, ni menos de los políticos (si a estos últimos les ponemos nombre y apellido, tengo que confesar que me sumo a muchos de los críticos).

La política es de por sí compleja, complicada y oscura, ya que toca fibras que refieren a uno de los asuntos más difíciles de lo que algunos llaman la condición humana: el poder. Sí, la política es el espacio del poder, y basta con tener un perro para entender lo difícil que es ya lidiar con un otro de cuatro patas y con correa (y con su constante querer “ponerte la patita encima”). Es difícil vivir juntos, porque eso implica ordenarnos de alguna manera, distribuirnos. Y no sólo a nosotros mismos, distribuir lo que mi nuevo profesor de economía (después volveré sobre él) llama “recursos escasos en un mundo de necesidades (o deseos) infinitos” (este segundo supuesto no me convence mucho la verdad, pero bueno, esa se su frase de oro y tengo que citarlo como corresponde).

En este sentido, la política trata de cómo vivimos juntos y para eso, desde tiempos inmemoriales, hemos tenido que elegir (y siempre lo hacemos, incluso para jugar un partido de fútbol) a alguna suerte de líder. Por lo mismo, decir que la política no nos gusta y que debería desaparecer, que es lo peor y que es sucia, es olvidar que de una forma u otra (y no niego que hay mejores y peores formas) siempre tendremos que lidiar de alguna manera con el poder.  Y siempre habrá alguien (ojalá más de uno) que se hará cargo de esta suerte de organización en la que vivimos. Así, pretender acabar con la política es absurdo y marginarse de ella peor idea aún. Porque al final del día, mientras menos se involucren en el proceso, menos democrática la elección del personaje en cuestión. Además, no por haberse marginado la persona se libra efectivamente del “yugo” (algunos lo viven así) de la política. Para nada. Su vida estará dictada (aunque no quiera verlo) por los designios de otro (en el peor de los casos) u otros (en un mejor caso), que toman miles de decisiones que afectan constantemente su vida. Por lo mismo, no tenemos ninguna posibilidad de “librarnos de la política”.

Otro asunto que me interesa mencionar aquí dice relación con el rol de la política y los políticos. Y vuelvo entonces a mi nuevo profesor de economía. El otro día señaló en clases que él pretendió (con el ejemplo que nos puso) ilustrar las herramientas “objetivas” de la economía, dejando fuera todo lo político y todo lo ideológico. Aquí entonces aplicó un ceteris paribus versión extra large, de esos que les encantan a los economistas. Dejó todo lo demás constante, todo lo demás fuera. Sin querer entrar aquí a criticar a los economistas o la economía, sino que al contrario, encuentro que dicha ciencia posee interesante herramientas y una forma de pensar que no deja de ser útil (sino qué creen que hago tomando clases de eso); lo que me interesa destacar aquí es cuánto espacio le damos a esa mirada del mundo. La economía funciona muy bien, me parece, cuando se le da el espacio que le corresponde. Pero aquí en Chile (hasta hace poco, cuando la actual crisis económica nos demostró que sí era infalible, porque eso de que era un ciencia social tenía algún sentido) solemos suponer que efectivamente, y por eso todas nuestras esperanzas puestas en ciencias como la economía, se puede dejar a un lado la complejidad e imprevisibilidad humana, que efectivamente existe el instrumento mágico que hará ceteris paribus y podremos predecir el futuro y dejar de preocuparnos.

Por otra parte, y si bien he compartido muchas veces la desesperación de mi profesor de economía ante la ineptitud y poca rigurosidad de los políticos, me parece que hay un problema mucho más de fondo ahí. Es muy cómodo cobijarse al calor de la relativa tranquilidad y simpleza que nos da dedicarnos a estudiar cosas académicamente. Es cómodo también cobijarse en la rutina de un trabajo “normal”. Pero alguien (y no quiero decir que ese alguien por ello tenga derecho a robar o ganar un sueldo 10 veces mayor que el promedio) debe hacerse cargo de las cuestiones más incómodas y complejas, de lidiar con el poder, con la imprevisibilidad, con lo no controlable del vivir juntos, con los roces y conflictos, con las distribuciones de todo tipo. Y esa es la tarea del político. Es cierto que la hace muchas veces mal, y que por la misma naturaleza de la labor suele atraer a grandes “egos” a los cuales les cuesta soltar incluso cuando ya tuvieron su momento de gloria (para qué mencionar ejemplos, en Chile sobran). Pero es una tarea necesaria y por ende, tampoco podemos librarnos de los políticos.

Finalmente, me gustaría mostrar también, por simetría (como diría mi otro nuevo amigo Bruno Latour) el lado brillante de la política. Creo que si muchas más personas conocieran este lado entenderían por qué la política tiene un lado incluso mágico, y tendríamos masas dispuestas a participar. Lamentablemente esto no es así muchas veces no por falta de interés de las personas (aunque en parte sí), sino porque el mismo sistema político se cierra. El cambiar eso es una pelea que hay que dar.

En fin, la política permite, como diría Hannah Arendt, que el ser humano actúe, es decir, que lleve a cabo esa capacidad propia sólo de nosotros de empezar algo completamente nuevo. Es algo difícil de explicar a alguien que no lo ha vivido (ya que es una experiencia), pero la política se relaciona con esa experiencia de estar con otro en algo y de ver cómo, ahí, frente a nuestros ojos, algo totalmente nuevo emerge, algo propiamente humano y que no existía antes. Por lo mismo la política no es (como muchos creen o nos quieren hacer creer), un juego de suma cero. No es puro poder en el sentido negativo del término. Es también poder en el sentido positivo, en el sentido de creación.

La política nos permite también acceder a un espacio más grande del mundo, porque sin la existencia de otros y de otras perspectivas la visión del mundo que tendríamos sería extremadamente reducida (aunque algunos lo nieguen y se las den de dioses omnipotentes y omnipresentes). La política, entonces, es el lugar en donde estos múltiples puntos de vista pueden aparecer, por ende, es el lugar en donde ese algo nuevo puede acontecer. Dada esta misma cualidad de novedoso, lo que aparece es imprevisible, fuera del control humano, de sus creadores. Ahí viene nuevamente lo complejo de la política, lo bello y lo al mismo tiempo horrorizante. En el proceso de convivir y de actuar en conjunto, de aparecer y definirnos como individuos y como socidad, se juega al mismo tiempo todo el potencial humano y también se corren muchos de los riesgos más horrorosos. Por eso Hannah Arendt habla de las promesas, de la capacidad que tenemos los seres humanos de hacernos promesas (las que yo entiendo como compromisos). De aceptar que la vida social es imprevisible, pero comprometernos a lidiar con esa complejidad y poner nuestro mejor esfuerzo en este vivir juntos. Creo que el problema en Chile ha sido que nuestros políticos olvidaron sus promesas y dejaron de parecernos confiables y comprometidos. Para lustrar la política hace falta compromiso, pero compromiso en serio y mucho más desinteresado. Y compromiso no sólo como fórmula electoral momentánea, porque las personas se dan cuenta. Es algo de piel y de lo cual nos percatamos cuando miramos directa y profundamente al otro en los ojos. Prueben mirando un rato a Obama.

Colombina Schaeffer

Socióloga UC

  1. Danilo Jara Aguilera

    Que buena critica constructiva a nuestra contingencia politica, a toda nuestra contigencia politica, la partidista, la publica, la domestica y privada, la cercana y la lejana. Buen articulo y muy bien escrito .

  2. croliva

    Dante ubica a los corruptos, y en ellos a los políticos, en el Octavo Círculo de su Infierno. O sea, a uno del Noveno Círculo, el peor módulo del cono infernal, donde anidan los traidores como Bruto, Judas y Lucifer.

  3. Mario

    No todos los politicos son corruptos.
    Por el bien de Chile, seria bueno que nos dieramos cuenta de una buena vez que los corruptos son sólo los políticos de la Concertación socialista.

  4. verdeseo

    Sería interesante Mario que pudieses argumentar tu posición. Nos gustan las opiniones, pero cuando estas tienen sustento puede llegar seriamente a ser un valioso aporte.

    Saludos

    • Mario

      ¿En serio necesitas que te fundamente mi opinion?
      ¿Acaso no lees los diarios ni escuchas las noticias?
      Si la Concertacion inventó hasta una ideologia de la corrupcion que intenta justificarlos, denunciada por ellos mismos..

      • prifuix

        La fundamentación siempre es apropiada para conocer los argumentos y posturas desde la cual se desarrolla la crítica.

        Es importante mantener la simetría de los argumentos y saber qué opinas de la oposición, cual es el argumento para decir que hay un lado podrido sin referir al otro fragmento sin el cual no se explica el problema al cual haces referencia.

        Tu indicas que la Concertación inventó una ideología de la corrupción, pero que hay con todas las otras corrupciones cotidianas, cuál es la ideología que las sustenta?

  5. Yo creo que la política en Chile perdió hace mucho tiempo un matiz muy importante dentro de su naturaleza y es el discurso.

    El pueblo de alguna manera se relajo con la llegada de la democracia y la liberación de la dictadura y se confió de este nuevo orden y así nunca mas exigió el comunicado público de nuevas leyes, noticias, etc. Son muchas decisiones importante que se llevaba cabo a puertas cerradas y de eso nadie dice nada, porque es una joda involucrarse en la política, crudamente es así….

    Creo que faltan muchas mas cosas como para poder decir que en Chile la política es completa.

    Me gusto bastante tu manera de plantear el tema.
    Saludos al Leo.

    Luciano.

    • Hola Luciano,

      Muchas gracias por tu comentario. Encuentro interesante el punto de vista que señalas, ya que las cosas siempre hay que mirarlas desde sus varias aristas y tú pones el acento en nosotros, los ciudadanos. ¿Cuánta responsabilidad nos cabe a nosotros en esta crisis de la política?

      Saludos,

      Colombina.

  6. Mario

    Hay una enorme diferencia, cuali y cuantitativa que, repito, se descubre simplemente al leer las noticias.
    Los millonarios y multiples casos de corrupción de la Concertación, que han afectado a muy distintas reparticiones, están sustentadas por una ideología que las intenta “blanquear” moralmente e intenta borrar los escrupulos a la hora de usar recursos fiscales, de todos los chilenos, en campañas políticas de la izquierda.
    los escasos y ocasionales casos de corrupción en los que está involucrada gente de la Derecha, aparte de ser pocos e involucrar montos mínimos, obedecen más bien a “avivadas” personales, intentos aislados de aprovecharse de la situación, pero no están amparados por un modus operandi que intente justificarlos moralmente.
    Desde cualquier punto en que se los mire, la balanza de la corrupción se inclina indefectiblemente hacia la Concertación y la izquierda. Es algo que no se puede desconocer, salvo que se intente desvirtuar la realidad para hacer campaña, es decir, solo con una actitud interesada.

    • Hola Mario,

      Tengo que decir que estoy en desacuerdo con lo que señalas y la forma que tienes de analizar el asunto. Me parece que es una forma excesivamente simplista de analizar el acontecer político nacional. No se puede decir basándose simplemente en lo que sale en los diarios (ahí también hay un punto de vista, también hay política) que está casi probado científicamente que un lado es corrupto y el otro no. En ninguna parte del mundo creo, en ninguna sociedad, las cosas serán nunca tan simples. Si así fuera, todos los problemas se resolverían sacando a la Concertación y poniendo a la oposición en el poder y ya está.

      Ahora bien, estoy de acuerdo en que la Concertación ha sido extremadamente corrupta y todo eso, pero si analizamos el tema seriamente, con más datos y tomando en cuenta tendencias históricas, no creo concluyamos que un lado ha sido más corrupto que el otro. Además, entraríamos en una serie de discusiones políticas, ya que tu análisis (como todo análisis) no carece de interés político y por ende no sé si considerarías corrupción la serie de ventas irregulares de empresas públicas durante los años 80. Podríamos pasarnos horas discutiendo e interpretando (esa lectura de los diarios no es tan simple, porque hay interpretación de por medio) si vamos a medir la corrupción en términos de los montos involucrados o qué.

      Bueno, mi crítica a tu comentario finalmente es que no dice mucho decir que un lado es el corrupto, que es el colmo y ya está. Es una simplificación excesiva y sería interesante, por ejemplo, desarrollaras más tu idea con más argumentos y cifras, explicitando en todo momento que tu posición no deja de ser política. Sería muy interesante contar con un buen artículo sobre el tema, si te animas, mándalo a verdeseo@gmail.com.

      Saludos,

      Colombina.

  7. Misael

    Estoy completamente de acuerdo con el hecho de que la corrupcion actual en Chile, la peor de toda su historia, es responsabilidad abrumadoramente mayor de la Concertacion, y ésta debe desaparecer para siempre.

  8. Jorge Luis Ruz

    Es lamentable pensar que quienes dicen estar preocupados y molestos por la corrupción en Chile, como quien escribió este post y algunos de quienes opinan aqui, no quieran ver la realidad concreta de la corrupcion chilena, minimizando el aporte decisivo de sus camardas ideológicos (izquierda) , con lo cual nunca lograrán combatirla efectivamente , partiendo de un diagnóstico errado pese a la contundencia de los hechos que lo sustentan.

  9. Danilo Jara Aguilera

    En primer lugar dejemos el partidismo para las veladas cerveceras donde los ánimos se encienden y la cólera nos embarga, ya que es poco lo que aporta al intentar entender la política como un proceso de múltiples variables (no vamos a intentar entender el partidismo que es un pedacito de la política, con mas partidismo, es pisarse la cola). Análisis critico y objetivo tal cual dice Leo por ahí.

    En cuanto a lo que se habla de corrupción, creo que esta no es un problema en sí, sino mas bien (una de) la(s) causa(s) de un problema (todo esto ante mi humilde parecer). La corrupción y muchos otros factores han causado que hoy en día, en la política chilena, o mejor dicho, en el actuar político y publico chileno, se logren ver signos de una afección de tipo social grave. La gente confía mas en la Apolítica, que en la política, piensa (o mejor dicho siente desde la más profunda neura) que el ideal es no tener ideales y que el tener opinión, mas allá del mero pragmatismo simplista, es irse en la volá o gastarse una “paja mental”. La política ha perdido representatividad entre las personas y comienza a percibirse como un lastre molestoso, un apéndice chupa sangre que es necesario solo porque es la alternativa a una acefalía sin control o a un régimen dictatorial y claro está, porque nos han dicho, con el agotamiento, que la democracia se maneja así, con políticos a la cabeza; ineficientes, corruptos y mentirosos, pero a la cabeza.

    Realmente creo que Colombina quiso imprimir este pensamiento en su artículo. Mostrarnos como en realidad pensamos que los políticos son corruptos y que toda la política es corrupta, solo porque creemos que la política es todo aquello que sucede lejos de nuestras esferas de influencia, allá en planetas lejanos como el senado o la moneda. Sin embargo, estamos equivocados, la política está presente aquí en el diario vivir, en los concesos que aceptamos, en las decisiones que decidimos defender. Incluso en esta postura pro Apolítica esta la política misma. Sentir que desvincularnos de la política mediante prácticas como “el no pesco, el “ni ahí con inscribirme y votar” o el “me dedico a tirar basura” es una ilusión placebo en búsqueda de intentar obviar la necesidad de entender el hecho de que somos seres políticos y dada nuestra naturaleza social, estamos insertos en un actuar político permanente.

    La conclusión entonces es, dado que somos seres políticos y no lo podemos evita ¿No será mejor tomar una postura activa e influenciar la dirección de nuestro actuar político que solo ser un tomar pasivo de direcciones y tendencias?

    Finalmente concuerdo con el resto. Pobre, pobre tu análisis Mario. Y nop, no somos Concertacioncitas. Somos Verdeseantes con todas sus letras y ya!! Por una ecología política de la felicidad!!!

  10. Concertista

    De noche, todos los gatos son pardos.
    Creo que ese es su refrán (y su intencion oculta) al tratar de hacer parecer que todos los politicos son corruptos . Aquellos que han robado y desviado miles de millones de dolares fiscales en màs de 1000 casos, varios de ellos juzgados y condenados (al menos los peces chicos) como aquellos menos de 10 casos del otro sector, que no han malversado ni 10 millones de pesos. Intentan hacer ver que da lo mismo.
    Muchas gracias por su esfuerzo.
    Los tendremos en cuenta para futuros cargos, muchachos de Ver Deseo.
    Sinceramente,

    Concertacion por la Democracia.

  11. cuando vi la cantidad de comentarios que habían pensé “qué bkn, debe haber una buena conversación!” pero lamentablemente por acá sólo pasó una antigua metralleta de la guerra fría. hasta cuando seguimos con la tipica división de izquierda o derecha? nadie acá entendió el sentido del articulo? gracias danilo por recordárnoslo, y ojalá la discusión de ahora en adelante se basara en este punto que es la perdida de eficacia de la política como una herramienta para sumar preferencias y generar acuerdos.

  12. Corcel

    Yo si conozco una natigua metralleta de la Guerra Fria: una mujer gorda y de sonrisa simpatica que distribuye recursos fiscales a sus ex compañeros de armas y de ideologia, que construye memoriales gigantescos a “sus” victimas de su lado, que lleva a todos los extranjeros a visitar Villa Grimaldi y que corre como adolescente en concierto de los Jonas Brothers a saludar emocionada al dictador de 50 años en el poder, Fidel Castro, sin tener la descortesia de mencionar en su presencia a las violaciones de DDHH cometidas por este señor en contra del pueblo cubano.
    Y que no es capaz de hacer el mas minimo gesto contra sus antiguos ( en tiempos de la Guerra Fria) opositores politicos, ni practico ni simbólico.
    ¿adivinan quien podria ser?
    Ahi si que soplan vientos de Guerra Fria, no cuando muchos intentan decir verdades concretas que algunos de ustedes, como Arqatica y otros opinantes, pretenden minimizar.

    • me voy a permitir contestarte directamente ya que me aludes en tu comentario. gracias a dios, no me tocó vivir la epoca que mencionas, he vivido siempre intentando no contaminarme por lo que se cuenta que pasó y si bien respeto el sufrimiento que ambos lados deben aun sostener y que se hace patente en sus palabras, creo firmemente que seguir anclados a estas heridas es inutil, es hora de que empecemos a mirar pa adelante y empecemos a comportarnos más como un país que como dos facciones políticas que se odian a muerte.

  13. Danilo Jara Aguilera

    Creo que el silencio aqui no otorga, si no que disiente. Mas y mas vuelta sobre una opinion destructiva y partidista que no sirve para analizar con una mirada critica la enfermedad por la cual la politica Chilena está pasando hoy. Aqui no estamos para discutir nuestras posturas partidistas, ni decir que este personaje politico o este otro es terriblemente corrupto o esta equivocado. Estamos para discutir de politica como un proceso, como un caminar constante en el que nos vemos en vuelto. Asi que creo que deberia imponerse el orden y la voluntad crítica de opinar y analizar con una mentalidad acorde y digna al a discusión. No nos rebajemos a descalificaciones de poca monta como las que hemos visto por aqui entre algunos usuarios. Subanle el perfil a la discusión!!! No arruinen el hecho de estar aqui discutiendo, en una pagina sobre sustentabilidad, que ya eso habla bien de ustedes y sus intereses. No ensuciemos lo bueno y tratemos de discutir como solucionar lo malo. Eso es verdadero intercambio politico. Concesión, respeto y búsqueda de la felicidad.

  14. carlos

    yo pienso que la corrupción siempre a existido y seguirá existiendo en el Gobierno.Muchos desean ingresar a algún puesto del gobierno,para así llenarse los bolsillos de plata,ya que este es el mejor negocio que tenemos en Chile para ser ricos.Pasando a otro punto, lo que pasa que ahora con Internet podemos enterarnos de muchas cosas fraudulentas que ocurren en el gobierno,por eso se ve mas corrupción política.Eso es todo. Y no peleen;tanto como Derecha e Izquierda roban lo mismo.

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