Empresa y Desarrollo Sustentable


Hoy quiero presentarles una reflexión acerca de la posibilidad que tiene la empresa capitalista de definir una orientación ecológica en su identidad de organización. Al hablar de este tema, a menudo se piensa que el Desarrollo Sustentable se entendería en Chile como una suerte de concepto límite.

Desde la Teoría Crítica, el concepto límite es aquel que no encuentra una existencia positiva, que está más allá de la historia y de cualquier realización posible en el mismo sentido de una utopía. Así, un concepto como “mercado perfecto” o “sociedad sin clases” nos ayudan a entender lo que falta en la existencia positiva de las cosas. Si el Desarrollo Sustentable se entiende como un fin último objetivo siempre deseable, tendríamos que decir que la distancia entre el mundo real de la empresa y el ideal es siempre infinita.

Sin embargo, yo entiendo este concepto de otra forma; sostengo que es un concepto que puede servirnos para describir ciertos procesos y elementos que se dan en una empresa, puesto que el Desarrollo Sustentable no es un concepto límite, sino que un modo práctico de hacer las cosas, el cual presupone un comportamiento viable económicamente, equitativo socialmente y soportable ecológicamente.

Con el argumento anterior no estoy diciendo que todas las empresas tienen una orientación ecológica, ni si quiera que a todas se les pase por la cabeza algún día tenerla; al contrario, sostengo con bastante certeza que Chile recién está comenzando a preocuparse por el tema.

Sin embargo, a raíz de una investigación que estoy realizando para un curso de la Universidad, me propongo mostrarles algunos elementos del Desarrollo Sustentable que sí se han incorporado en algunas empresas y que es posible observarlas tanto en la cultura de una organización (en los supuestos que tiene) como en su clima organizacional; estos son la seguridad y la innovación.

Una cultura organizacional sustentable significa para las empresas de negocios la adopción de estrategias de negocios y un código ético corporativo (Payne et al; 2001) que atienda las necesidades de la empresa y de sus incumbentes (stakeholders) actuales, mientras que se protegen, sostienen y mejoran los recursos humanos y naturales que serán necesarios en el futuro (Steurer, 2005). Por otro lado, el clima organizacional de facetas específicas se comprende como un aspecto específico del ambiente organizacional que puede influir tanto en los miembros de la organización como en sus resultados (Kuenzi, 2009).

De esta manera, sería posible observar en una organización un clima de seguridad en tanto se cumplan dos requisitos. Por un lado, que los individuos tuvieran comportamientos certeros y no temerarios; y por otro lado, que se obtuviera una minimización de la frecuencia de accidentes ocasionados por errores técnicos y humanos (Clarke, 2000).

Por su parte, y en una relación bastante estrecha con el tópico anterior, la observación de un clima de innovación en la organización sería posible mediante la posesión de una capacidad de absorción de información que se explotara en la empresa, ya sea por medio del aprovechamiento de oportunidades tecnológicas externas, como también por medio de la apropiación de conocimiento externo; todo esto con el fin de maximizar los procesos técnicos de la organización (Cohen et al, 1990).

En el mismo sentido, la innovación y la seguridad también es posible observarla en la cultura organizacional de una empresa, y de manera más específica, en su dimensión de cultura sustentable. Así, una organización con capacidad de absorción de innovación, puede incluir el tópico en cuestión como un supuesto que se contenga en la manera de ser de la organización; como también puede incluirse a un nivel más superficial si existen políticas expresas de innovación y/o departamentos funcionales específicos que tengan como objetivo la innovación. Este sería el caso de la existencia de un departamento de Investigación y Desarrollo en una organización.

Del mismo modo, también es posible formular una cultura de seguridad positiva, la cual estaría compuesta a nivel superficial por normas implícitas y/o reglas explícitas que permitan el manejo de riesgos; a nivel intermedio por las actitudes hacia la seguridad que se fundamenten en la creencia de la importancia de ésta; y por último, en un nivel más profundo, la autoobservación de las prácticas de seguridad como procedimiento de búsqueda de nuevos significados sobre el riesgo y la incertidumbre (Clarke, 2000).

¿Ahora cómo relacionar toda esta bomba teórica con aquello que nos convoca?

En consideración al Desarrollo Sustentable, la innovación afecta tanto el aspecto económico, al reducir costos de operación y aumentar utilidades que se hacen sostenibles en el tiempo –lo que se ha llamado ventaja competitiva sustentable-, como también incidiría en el aspecto ecológico y social si se considera el supuesto que la innovación reduciría el impacto ambiental por medio de la utilización de tecnologías más eficientes en el gasto de recursos y con menores errores técnicos que provoquen accidentes y por tanto afecten las condiciones de desempeño de los trabajadores.

Relacionar la seguridad con el Desarrollo Sustentable ofrece un impacto en la dimensión económica al reducir los costos de la organización que producen los accidentes o fallas mecánicas, tales como reparaciones, indemnizaciones a las víctimas y el encausamiento de nuevas estrategias para legitimarse ante las audiencias. Además, la seguridad afecta de manera directa la dimensión social al no empeorar las condiciones ambientales del entorno de trabajo y cuidar a sus trabajadores. Por último, la seguridad puede afectar la dimensión ambiental, en tanto haga un esfuerzo consciente por impedir accidentes que dañen el Medio Ambiente, como podría ser el caso de una industria química, energética o el sector de transporte.

A modo de conclusión, puedo decir que el Desarrollo Sustentable sí existe en algunas empresas chilenas, como Metro de Santiago S.A., que es el caso de mi estudio. Ahora bien, si se preguntan por mi motivación al hacer este artículo les cuento que esto lo hago con la intención de demostrar que la supuesta racionalidad económica y el desarrollo sustentable no son dos aspectos irreconciliables en la empresa capitalista. Además, tengo la secreta esperanza que al testimoniar buenas prácticas se puede persuadir a otros.

Ignacia Arteaga

Sociología UC

Bibliografía

Clarke, S. (2000) “Safety culture: under-specified and overrated?” International Jour-nal of Management Reviews 2 1:65-90.

Cohen, W., Levinthal, D. (1990) “Absorptive Capacity: A New Perspec-tive on Learning and Innovation.” Administrative Science Quarterly special issue: Technology, Organizations, and Innovation 35 1:128-152.

Kuenzi, M. y Marshall, S. (2009) “Assembling Fragments Into a Lens: A Review, Critique, and Proposed Research Agenda for the Organizational Work Climate Literature.” Journal of Management 35 3: 634-717.

Payne, D.; Raiborn, C. (2001) “Sustainable development: The ethics support the economics” Journal of Business Ethics 32 2:157-168

Steurer, R.; Langer, M.; Konrad, A y Martinuzzi, A. (2005) “Corporations, stakeholders ant sustainable development I: A theoretical exploration of Business-Society Relations” Journal of Business Ethics 61 3:263-281

  1. prifuix

    Creo que reduces el concepto de sustentabilidad a una dimensión excesivamente reducida. Al partir del apriori de las buenas prácticas profesionales, algo así como un imperativo categórico o una ética deontológica, dejas de lado las consecuencias.

    Poniendo un ejemplo que ya llega a estar viciado por su uso y abuso: la empresa del holocausto estaba regulada por normas que evitaban los accidentes por fallas humanas o tecnológicas, contaban con la tecnología y los recursos humanos suficientes para realizar una labor impecable, sin embargo las consecuencias quedan abiertas a considerar cuales son las consecuencias o la sustentabilidad de un desarrollo organizacional con ese contenido.

    En el sitio http://www.accionrse.cl hay un montón de empresas que cumplen con las condiciones que planteas, sin embargo, muchas de esas empresas están destrozando el capital natural y el capital social de este país. Las “buenas prácticas” se han convertido en estrategias suficientes para focalizar la atención en los factores “internos” de la organización, pero no en sus relaciones de vecindad.

  2. Ignacia

    Leonardo
    Claramente en este argumento puse sólo dos elementos que influirían en el Desarrollo Sustentable. Soy plenamente consciente de que la relación con el entorno es una dimensión importante, y que incluye entre otras cosas tanto el trato con la comunidad cercana, como el buen uso de recursos naturales.

    Sin embargo, me queda decir que el artículo proviene de una revisión que es anterior a la investigación misma, y que por eso, con mucha humildad hablé de solo dos elementos que claramente en este caso son factores internos a la organización, pero que sin embargo se proveen un dispositivo de relación con su entorno.

    Te propongo mejor que esperes a que la investigación esté hecha, para que compartamos y discutamos si es que las hipótesis previas se confirman en el Metro.

    Más que nada, siento la necesidad de dejar de idealizar el dllo sustentable como un valor que no se puede encontrar en las empresas.

    Así, Te pediría 1. que me des tiempo de corroborar esta hipótesis. 2. tomaras el artículo sólo como una aproximición reducida, puesto que soy consciente que innovación y seguridad son solo algunos elementos.

    Saludos

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