Trabajo v/s Sobrevivencia: La batalla de los pescadores artesanales


Para facilitar la comprensión este texto, al final hay un glosario de aquellas palabras que se encuentran en negrita y cursiva.

En distintas localidades que he visitado de nuestro país me he percatado de diferentes problemas sociales, ambientales y económicos, de los cuales muchas veces me enteraba en las noticias. Sin embargo, la diferencia entre ver y escuchar desde las primeras fuentes es significativa. De esta manera, me he dado cuenta de que muchas situaciones se repiten, entre ellas las limitaciones de la legislación chilena vigente para resguardar los intereses y necesidades de la población.

Mi último viaje, gracias a la carrera que estudio (Ingeniería en Recursos Naturales Renovables), consistió en visitar caletas pesqueras, instituciones, y distintos actores sociales del borde costero de la X Región de Los Lagos, específicamente a las caletas pesqueras de Puerto Montt y Maullín (Seno de Reloncaví). Durante el trabajo en terreno se hicieron entrevistas que permitieron conocer la realidad de la pesca artesanal en el Sur de nuestro país.

Caleta Maullín

Los pescadores señalaban la existencia de intermediarios para poder vender sus productos, debido a que no poseen los recursos económicos como para trasladarlos a diferentes mercados del país, y de esta manera realizar la comercialización absoluta de estos. Además, el precio es determinado por acuerdos entre los sindicatos, y luego por los intermediarios, siendo estos últimos los que tienen mayor poder en su determinación, a no ser que las personas que compran los recursos pesqueros sean consideradas con la realidad de los pescadores.

En esta caleta algunas de las personas entrevistadas hacían referencia al interés de los jóvenes en estudiar carreras asociadas a los productos del mar, aumentando la demanda para la carrera de Ingeniería en Acuicultura. En este sentido, la tradicional pesca artesanal ha tenido cambios en el manejo de los recursos, al aumentar el interés por los cultivos.

También mencionaban que deben contratar a una consultora para que haga los estudios técnicos acerca de las condiciones medioambientales para el recurso “loco”, para que se pueda determinar su cuota de extracción. Finalmente, comentaron que se producen conflictos entre pescadores debido al robo, teniendo que destinar un dinero extra para pagar a personas que hagan guardia. Por otro lado, señalan no tener problemas con la pesca industrial.

Se puede inferir que se han perdido ciertas prácticas tradicionales que hacen conocida a la pesca artesanal, ya que se ha incorporado a la extracción, el previo cultivo de algunas especies. Además, considerando que los pescadores artesanales tienen escasos ingresos comparado con otras actividades productivas, el hecho de que deban contratar a una consultora es un tema importante de señalar, ya que deben juntar entre varios la cantidad de dinero para que sea suficiente para pagar este servicio, lo cual presenta varios problemas y no me parece la solución más adecuada. A mi juicio, debería existir una organización estatal que haga los estudios técnicos para determinar luego la cuota de extracción, ya que es un tema legal, o bien dar subvención directa a los pescadores para que se les facilite el pago a la consultora.

Caleta La Vega

En esta caleta existen cooperativas, encontrándose un 95% de los pescadores organizados, pero a pesar de esto los precios del principal recurso que extraen (merluza) son fijados por las empresas, siendo las palabras de uno de los entrevistados las siguientes:

“El Ministerio de Economía hace vista gorda”

Respecto a la pesca industrial, señalan que existe una gran competencia debido a la tecnología utilizada para extraer los recursos. Los pescadores artesanales pueden tener por ley lanchas de hasta 12m solamente. Además, manifiestan  injusticias, como las siguientes:

“Zaldívar posee embarcaciones al sur, además de que en veda extraen igual y a nosotros los pescadores artesanales nos controlan”.

“Son 7 los empresarios de la pesca industrial que ganan el 50% de lo que se extrae a nivel nacional y lo que resta se divide en tres regiones”.

En esta caleta cabe mencionar que existen problemas asociados a los lobos marinos, teniendo una presencia que varia entre los 40 y 100 individuos, los cuales se suben a las lanchas y se comen lo extraído por los pescadores.

En relación a las otras actividades del borde costero, mencionaron que a la salmonicultura le dieron un plazo de 3 años para limpiar el mar, lo cual es bastante tiempo considerando los impactos ambientales al ecosistema y a los recursos que ellos extraen.

En la caleta “La Vega” se repite la injusta realidad en la determinación del precio de los productos, a pesar de que existe una mayor organización y cooperación entre los pescadores en comparación a la Caleta Maullín. Además, los pescadores manifiestan las injustas regulaciones por parte de instituciones estatales como SERNAPESCA. Estas regulaciones contrastan con las de la pesca industrial, en la cual participan empresarios de la política nacional, quienes poseen beneficios económicos en mayor cantidad que los pescadores que han trabajado toda su vida en la zona.

Caleta Anahuac

Esta caleta se caracteriza por poseer las embarcaciones más grandes de la región, existiendo 11 sindicatos, con 66 embarcaciones y 95 socios en general. Se encuentran organizados gracias a la creación de un “Consejo de Administración”, además de que sus dirigentes dedican bastante tiempo a la gestión y son apoyados por el Departamento de Desarrollo Productivo de la Municipalidad. De esta manera han logrado llevar a cabo una comercialización efectiva de sus productos, siendo ellos mismos quienes los llevan a los mercados, y a diferencia de las otras caletas, han tomado en cuenta el rol activo de la mujer, teniendo una Alcaldesa del Mar, encargada de la seguridad.

Los pescadores señalan que por los niveles de educación que poseen no pueden acceder a otro tipo de trabajos ni empresas, por lo cual ha sido prácticamente una obligación esforzarse y aprender a organizarse para sacar adelante la actividad productiva que realizan.

Se demuestra que la organización en cooperativas es efectiva para la comercialización y extracción de los recursos pesqueros, teniendo esta caleta  una gran representatividad a nivel regional. Los dirigentes han demostrado una buena gestión que se puede observar en los beneficios adquiridos (económicos principalmente), además de innovaciones organizacionales como la creación de cargos que incorporan la participación de la mujer.

Algunas conclusiones y reflexiones

Si comparamos las caletas que fueron visitadas, se pueden identificar algunas diferencias, como la capacidad de asociarse y el rol de la mujer. En “Anahuac”, la asociatividad entre pescadores artesanales les ha permitido tener una mejor infraestructura de trabajo, además de generar redes con otros lugares del país y aprender de mecanismos comerciales que cuentan con participación femenina, llegando a tener esta caleta una Alcaldesa del Mar. Por el contrario, en la caleta “Carelmapu”, los pescadores nos contaban que el rol de la mujer en la pesca artesanal era nulo, y que no les gustaría que sus hijas trabajaran en lo mismo que ellos, ya que es una labor sacrificada, al tener que arriesgar sus vidas para conseguir alimento que mayormente es para venta y no autoconsumo.

Además, al conversar con los pescadores se pudo observar que existían grandes problemas económicos, muchos de ellos relacionados con la legislación vigente en nuestro país. Algunos de ellos se refieren a la cuota de extracción, la depredación de los lobos marinos que merma la cantidad de peces, la competencia con la pesca industrial, y la contaminación por la salmonicultura.

El primero de estos problemas se debe a que algunas caletas se encuentran asociadas a áreas de manejo, lo cual significa que deben cumplir con cierta cantidad permitida de extracción, siendo estas restricciones nuevas para la práctica tradicional de la pesca. A lo anterior se suma la existencia de robos, que se generan por ingresar a áreas de manejo ajenas, ya que muchos pescadores no están de acuerdo con esta normativa.

El segundo punto es la presencia de los lobos marinos, que se comen más del 50% de los productos extraídos por los pescadores. Estos animales, biológicamente, no son capaces de alimentarse de estos recursos, pero al momento en que los peces son capturados, aparecen, rompiendo las mallas contenedoras.

Gracias a las grandes embarcaciones, la pesca industrial ha sido capaz de extraer muchísimos más recursos que los pescadores artesanales. Este tercer problema ha afectado directamente la calidad de los recursos disponibles para la pesca artesanal, ya que la pesca a gran escala extrae varias especies y tienen un solo recurso objetivo, dejando de lado, o simplemente botando, aquellos que no son de su interés y que sí lo son para el resto de los pescadores.

Finalmente la salmonicultura, debido a la sobrepasada capacidad de carga en las piscinas de engorda, genera gran cantidad de desechos por los alimentos, digestión y antibióticos de los salmones. Estos residuos caen en las profundidades del mar, siendo trasladados por las corrientes de agua, generando eutrofización,  que afecta los procesos que ocurren en los ecosistemas y a sus componentes (flora y fauna, temperatura, cantidad de nitrógeno, fósforo, etc.).

Asociado a la industria del salmón, existe otro hecho que afecta a los recursos disponibles para los pescadores artesanales, y es el escape de los salmones, llegando a competir y ganar por el hábitat, además de depredar a los peces nativos.

Los problemas mencionados dan fuerza a las palabras de los pescadores artesanales, quienes señalan que muchas veces que su salario no logra abastecer realmente sus necesidades.

En lo personal, no logro comprender cómo es posible que nuestra legislación permita que aquellos que poseen dinero y suplen sus necesidades básicas, pudiendo acceder a grandes satisfacciones materiales, sean capaces de explotar los recursos naturales a gran escala, afectando la labor de nuestros pescadores.

Hace unos años conocí una pequeña comunidad agrícola en Til Til, conocida como “Caleu”, cuyos pobladores eran en su mayoría personas de la tercera edad, ya que en los lugares aislados del desarrollo económico y tecnológico los jóvenes emigran en búsqueda de mejores oportunidades de trabajo y calidad de vida. Asocio este tema al de los pescadores artesanales, porque en esta comunidad, hace unas décadas, tenían una situación económica que alcanzaba para abastecer sus necesidades; pero debido a la competencia con la agricultura de gran escala, perdieron fuerzas y hoy se encuentran con problemas graves en términos ambientales, sociales y económicos.

La pesca artesanal, así como las comunidades agrícolas, son consideradas un trabajo, pero realmente no existe un contrato de por medio. Es la vida la que está en juego, no un papel firmado que permite obtener ingresos fijos por ciertos sacrificios. Estamos hablando de tradiciones que cada vez más son pasadas a llevar por otras culturas, por otros hábitos, y por aquellas mentes que olvidan el pasado y comienzan a velar por sus propios intereses.

Las actividades asociadas a la pesca artesanal son consideradas por algunos un arte, aseveración en la que estoy totalmente de acuerdo. El hecho de esperar el momento indicado (por el clima) para salir de casa en búsqueda de lo que permite traer dinero y con ello alimento para la familia, en embarcaciones construidas con sus propias manos, son sólo algunas cosas que sobresalen de esta actividad.

La legislación ambiental de nuestro país está débil en varios ámbitos, partiendo por el concepto de contaminación de la Ley de Bases Generales del Medio Ambiente (Nº 19.300) que la define como:

“La presencia en el ambiente de sustancias, elementos, energía o combinación de ellos, en concentraciones o concentraciones y permanencia superiores o inferiores, según corresponda, a las establecidas en la legislación vigente”

Y como sabemos, la legislación vigente define los estándares ambientales según los criterios de varios ministerios, no siendo predominante el ámbito ambiental, por lo cual hay normas de emisión de contaminantes que señalan cierto límite permitido, pero que de todas maneras causa un daño ambiental y a la salud humana.

A pesar de que existe un real daño ambiental, este no es reconocido por la legislación, por lo cual los impactos que pueda tener la pesca industrial, la salmonicultura u otras actividades productivas de gran escala no son considerados de la mejor manera.

Para el caso de la pesca artesanal, esta se encuentra regulada por SERNAPESCA. Los pescadores artesanales reciben multas por sobrepasar las cuotas de extracción. Considero que debería haber multas diferenciadas para cada actividad productiva, determinadas por las ganancias y pérdidas económicas de cada actividad, así como por los impactos sociales, económicos y ambientales generados por éstas. Lo anterior considerando los impactos de la pesca industrial y la salmonicultura, actividades que siguen siendo apoyadas por el concepto de “Chile Potencia Alimentaria”.

Además, el Estado debiera tener personas a cargo de los estudios técnicos, para que las comunidades cuenten con el apoyo técnico que necesitan, además de que las personas contratadas estén certificadas de alguna manera. Otra opción es subvencionar una parte o la totalidad de estos servicios altamente necesarios.

¿Qué ocurre con las tradiciones de nuestro país? ¿Tenemos una identidad o varias identidades a lo largo de nuestro territorio? ¿Quién(es) debería(n) hacerse cargo de los impactos ambientales: el Estado, las empresas, o las personas que consumen los productos generados? ¿Cómo generamos apoyo para quiénes más lo necesitan si nuestros medios de comunicación no dan a conocer esas situaciones y problemáticas?

GLOSARIO

Área de Manejo: Sector geográficamente delimitado, entregado por el Servicio Nacional de Pesca (SERNAPESCA), a una o más organizaciones de pescadores(as) artesanales, legalmente constituidas, para la ejecución de un “Proyecto de manejo y explotación de recursos bentónicos”.

Capacidad de carga: Capacidad de un sistema para mantener un equilibrio, o que los procesos de éste funcionen de manera adecuada.

Eutrofización o Eutroficación: Exceso de minerales y nutrientes en un ecosistema acuático que pueden llegar al punto de afectar negativamente la biodiversidad. En algunos lugares, por exceso de fósforo, se generan mareas rojas.

Piscinas de engorda: Etapa del proceso de producción de salmón, en la cual se alimenta a los peces y también se les dan antibióticos en contra de los virus y enfermedades que se generan.

Recursos bentónicos: Recursos hidrobiológicos que habitan en gran profundidad.

Servicio Nacional de Pesca (SERNAPESCA): Entidad pública dependiente del Ministerio de Economía, Fomento y Reconstrucción, cuya misión es controlar el cumplimiento de la normativa pesquera, acuícola, sanitaria y ambiental, así como los acuerdos internacionales que regulan la actividad.

Macarena Maldonado Ortega

Licenciada en Ciencias de los Recursos Naturales Renovables

Universidad de Chile

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