La educación en Alemania: un caso ejemplar


Con la frase del título resumo mi respuesta a un amigo chileno que me preguntó acerca de la educación en Alemania. Como resido en Heidelberg, él solo quería conocer otras experiencias, luego de que nuestros jóvenes han dicho basta. Todo, en pos de una mejor educación, sin que se les vaya la vida en pagarla a crédito. Esto último, a todas luces un absurdo. Sí la educación alienta un mejor vivir, ¿cómo se puede condenar a las nuevas generaciones a un mal vivir?

Antes de narrar mi experiencia en Alemania, confieso que de educación apenas sé  un par de principios aprendidos en la vida, que caben en dos párrafos.

Uno, la educación es un gesto clave e inherente al vivir humano. Sin ella no habría reproducción de la vida social, no habría Historia ni memoria, ni evolucionaríamos en el lenguaje que moramos. La educación es socialización y es concientización –en el sentido de formar conciencias. Ergo, la educación es incluso más que un derecho fundamental, es lisa y llanamente la condición de la vida social. En breve: dime la educación que tienes y te diré la sociedad que construyes.

Y dos, en la mediación intergeneracional que es la educación, para que sea sana, es necesario un vínculo de respeto; una relación empática entre maestro y discípulo ó, dicho más complejamente, entre educador-educando y educando-educador. Relación, además que, más allá de las técnicas usadas en el devenir histórico, siempre se ha dado en un entorno social pro-activo en la generación de esas condiciones, en el que no se confunda autoritarismo con autoridad.

Cuando en estos meses se ha dicho cada cosa por quienes son ciegos ante las voces nacionales e internacionales que desnudan la mala educación, he reflexionado sobre la distinta catadura ética de un viejo presidente que ayer vivía en la máxima de “Gobernar es Educar” (Aguirre Cerda), hasta el actual ocupante de Palacio que pareciera creer en la máxima “Educar para Lucrar” (Piñera). ¡Porque eso es lo que subyace en sus palabras cuando considera obvio que la educación es un servicio a ser ofertado por cualquiera que desee lucrar y es un bien de consumo a comprar por quienes mañana podrían lucrar con ella!

Pero volvamos a la pregunta de mi amigo. Hoy, nuestros dos hijos estudian en colegios públicos de Heidelberg, por eso, aquí simplemente narro mi experiencia en tono coloquial:

– En Alemania, la educación es mayoritariamente pública y gratuita. Existen algunos colegios privados, muy pocos.

Incluso la superior ha sido siempre gratuita. Recién a partir del Tratado de Bolonia lentamente se ha empezado a cobrar una matrícula (500 euros semestrales en la Universidad de Heidelberg); pero es algo casi simbólico, ya que hay muchas y diversas formas de pasar del pago (ayudas, exenciones basadas en el criterio de la diversidad, sea socio-género-etáreo-cultural). Y el dinero que se recauda por ese concepto suele usarse por los propios alumnos para contratar conferencistas o profesores ajenos a lo institucional o bien en la compra, por ejemplo, de fotocopias de libros obligatorios. Con todo, en el estado de Baden Württenberg, tras el triunfo de los Verdes este 2011, se ha anunciado el regreso de la gratuidad al cien por cien.

Y la educación primaria y secundaria no solo es gratis, sino que incluso los profesores ayudan a las familias para que el costo de los insumos sea lo más económico posible. A conciencia minimizan lo solicitado y acostumbran realizar compras colectivas. En el caso de uno de mis hijos por el año lectivo 2011-2012 pagamos a la profesora unos 35 euros (23 mil pesos chilenos aproximadamente) para que comprara todos los libros y materiales para el año. Después, ni un euro más. Y eso entre quienes pueden pagar, si no, hay ayudas sociales para cubrir esos gastos.

– Es que acá la educación es un derecho y un deber. Una sola anécdota. Apenas llegamos al país, luego de informar el domicilio en el municipio local y de matricular a nuestro hijo en un colegio un poco retirado (a 15 minutos caminando, donde asistiría su hermana mayor), nos llegó a la casa una carta del municipio preguntándonos por qué el niño aún no asistía al colegio que por edad y domicilio le correspondía en el barrio, a una cuadra de la casa (3 minutos caminando). De inmediato, debimos dar las explicaciones de rigor: que habíamos optado por un colegio al que podría ir junto con su hermana, que no sabíamos, etcétera; explicaciones que obviamente fueron aceptadas. Así los funcionarios cautelaban que el niño y la familia hicieran uso de un derecho que es también un deber.

Educarse es un derecho y una obligación, y el Estado tiene el deber de supervisar que el derecho se cumpla y la obligación de impartirlo. A nosotros, latinos, a veces el rigor teutón y esas convicciones, nos son un tanto extrañas.

– Mención aparte la singularidad que está en la base de la reconocida calidad y a la vez complejidad de la educación alemana. Veamos.

La norma (hay excepciones) son colegios distintos para las dos grandes etapas escolares: una primaria que termina en cuarto año y otra secundaria que termina el año 13 contado desde el inicio escolar, ya sea para salir al mundo laboral o ingresar a la universidad. Alemania ha resistido hasta ahora con sus 13 años de escolaridad, pero pos Bolonia poco a poco empieza a comprimirla en 12 para igualarla al resto de Europa.

La etapa hasta cuarto básico es común para todos los niños que asisten al colegio en su mismo barrio. Cada pocas cuadras hay una escuela bien equipada, en la que por norma deben y pueden participar los padres. Son colegios puertas abiertas.

Del colegio, en este nivel escolar y más aún en el siguiente, los chicos salen libremente. Asisten sin uniforme y en los recreos pueden ir a su casa, a comprar a la esquina o a caminar… Y ese acto de libertad conlleva la génesis del actuar con responsabilidad. Los jóvenes salen y luego vuelven a sus clases. Ahora, si acaso no vuelven, ahí cae todo el peso de la autoridad y disciplina alemana, que se las trae, aunque sin violencia ni arbitrariedades –claro que, como en todo lugar, igual a veces la hay.

El sistema escolar se complejiza pos cuarto. Y aquí entramos en algo distintivo de Alemania. A los 10 años, la junta de profesores que ha observado académica y emocionalmente a los niños los 4 años previos, determina como seguirán educándose. Hay tres opciones. Si acaso han sido porros son orientados a colegios en que les enseñan valores de ciudadanía y maneras generales para un buen vivir social. Otros, los menos inspirados pero aplicados, son orientados a colegios técnico – profesionales, muy funcionales y eficientes. Y los niños más aplicados, siempre asombrados y a veces futuros atormentados –quién dijo que el conocimiento y la libertad eran sin sombra-, son orientados al Gymnasium o colegios en los que transitaran por un exigente camino de estudios que les lleva a la universidad.

Ahora, el sistema ha sido objeto de cuestión: ¿cómo es posible que a los 10 años, aunque sea por una junta cualificada, se determine tan radicalmente el futuro de un niño? Polémico. De hecho hoy se esta flexibilizando. Además, que, con pruebas y mérito mediante, se puede transitar de un tipo de colegio a otro, así como quién termina en cualquier ciclo tampoco tiene por decreto impedido el ingreso a la universidad.

Otros son críticos al hecho que los Gymnasium operan con una exigencia sin mesura. Esto lo hemos vivido observando a nuestra hija. Ella debe rendir en ciencias, en comunicaciones, en matemáticas, en deportes y en las artes, amén de aprender con perfección gramatical lenguas y lenguas. Junto al idioma nativo, los jóvenes deben estudiar obligatoriamente inglés y otra lengua (que suele ser Latín), además como electivo deben ocuparse en una tercera lengua.

Una tercera crítica es que el sistema tiende a reproducir la condición cultural de los padres. Los hijos de universitarios suelen ir al Gymnasium. Los hijos de técnicos y profesionales realizan su propia deriva en colegios similares al que asistieron sus padres. Y así… La verdad es que pocos cuestionan esto. Son nuestros ojos –de países con menos profundidad moderna y muy desiguales socialmente- los acostumbrados a mirar a la educación como un unilateral vehículo de movilidad social. Acá hasta ahora casi todos cuentan con un mínimo bienestar material y social. Es más, los técnicos y profesionales, por ejemplo, suelen tener un mejor pasar económico-social que los universitarios.

– En otro rasgo de calidad y gratuidad, además del colegio formal, los niños asisten a  actividades extra-curriculares que imparte el Estado vía municipios, teatros, escuelas de música, ya sea gratuita o con pagos menores, a practicar ciencias, artes y deportes.

– Y los profesores son respetados por la sociedad y académicamente son respetables. Su formación puede ser universitaria en ciencias, que aplican como educadores, o bien provienen de escuelas pedagógicas. Las remuneraciones son acorde a la importancia social del rol. La crítica más escuchada es que en su seno habría un corte jerárquico muy marcado: quienes pasan la supervisión de pares y pruebas de conocimiento profesional, administrativamente están contratados a tiempo completo; mientras quienes no han hecho ése proceso solo poseen contratos parciales.

En fin, hasta aquí nuestra experiencia de la educación en Alemania. De ella, emanan algunas convicciones.

Igual que en otros muchos países, la educación es un derecho que debe y puede ser gratuito. Alemania tiene más recursos, sin duda, pero no es solo un tema de recursos (así lo prueban países más pobres que igual cuentan con buena y gratuita educación). Se trata de incorporar el derecho como principio en el disco duro cultural del país. El neoliberalismo también en Alemania campea en otros dominios, pero en la educación hasta ahora no se le permite su entrada. Desde el origen de la modernidad la educación es rol del Estado y eso nadie lo discute. Los recursos están garantizados vía los mismos canales con que podrían obtenerse en Chile si hubiese voluntad política y cultural.

La educación es de calidad, entre otras razones, porque los profesores son tratados con dignidad, son bien formados y bien remunerados. Y ellos son dignos profesionales que creen en su misión. Y la educación es buena porque hay libertad y disciplina en su seno.

La educación es de calidad porque se supone rigor y excelencia. A los niños se les evalúa fundamentalmente por su participación en clases. No por memorizar. Se valora el acto de comunicar con personalidad y la pro-actividad en preguntar. Ante el desafío de conceptualizar lo que he observado, se me ocurre algo más o menos así: una pregunta que nace desde el asombro, vale más que el sino provisorio implícito en cualquier respuesta.

Y finalmente la educación es de calidad porque es asunto de la comunidad, que lo hace ocupándose del cuerpo, de la mente y el espíritu; de las emociones, la razón y la voluntad.

Hernán Dinamarca

 

  1. Vivi

    Probablemente, en Alemania no exista esta estupida ley del Estatuto Docente, que impide a los ciolegios publicos deshacerse de los malos profesores.
    Si deseamos una buena educación, partamos con profesores buenos que respondan por sus labores.
    Alla no creo que existan Gajardos, menos aun pagados por los alemanes. Ese tipo de agitadores politicos apestan en cualquier pais decente.

    • Existen normas que si protegen la integridad laboral del profesor. Eso no es contradictorio con la excelencia. El tema de fondo es que los profesores alemanes tratan de hacer su labor con rigor y calidad, aplicando los principios en los que han sido educados.

    • Esto que linkea Colombina parece una provocación… Justo cuando se discute en la ciudadanía la calidad de la educación, se hacen estas cosas… entiendo que incluso también en el parlamento los de siempre habría votado contra a obligatoriedad de la educación civica… el arte, para qué… normas ciudadanas de participación, el corazón de la responsabilidad democrática, para qué… y después, oh, el horror cínico ante los desmanes…

  2. wgen

    hoy en día en Chile se comenta mucho sobre el modelo de educación de Finlandia, que el austriaco y por eso llegue acá buscando como era el alemán, Según un profesor mio de la universidad dice que la educación gratuita en el mundo ha sido un fracaso, que hay claramente excepciones, pero que estas no mejoran el promedio, entonces yo le preguntaba como en Europa era gratis y me dijo, es gratis pero hoy en día están un profundas crisis, porque sus gobiernos tienen que solventar muchos gastos, como la educación, la salud,etc., el caso de que Alemania no este tan perjudicada es por su alta productividad como país, la cual están lejos de alcanzar otros países ( como Chile), todos quisiéramos ahorrarnos ese dinero a la hora de pagar la educación , pero es un modelo a seguir ?, se sabe que hoy en dia China esta produciendo paneles solares a bajo costo lo que perjudicaría gran parte del ingreso de Alemania, hasta que punto podrán seguir manteniendo la unión europea ….

    • Un saludo. 1) Es curioso el comentario de su profesor -sea ideologizado o desinformado-, pero la educación pública -un patrón y un derecho en el mundo, las excepciones abusivas y onerosas son los sistemas como Chile, así como hay otros países con sólidos sistemas mixtos- han sido el sostén de una mejor convivencia relacional y material en las sociedades modernas. No han sido un fracaso, como dice su profesor. De hecho, sus indicadores -comparados con casos como Chile- son inequívocos al respecto. 2) La actual crisis de Europa es muy debatida, en especial sus causas, y el argumento que se repite entre premios nobeles de economía es la introducción economicista del euro, no salvaguardando asimetrías entre países y careciendo de un sistemas unificado regulatorio, no solo campeando la hegemonía financiera neoliberal. Algunos analistas hablan de indisciplina fiscal, que no es sinónimo necesariamente de otorgar las prestaciones sociales a las que usted alude (que en paréntesis en Europa pocos osarían discutir su pertinencia como derecho social). 3) El ejemplo al que alude de China omite que el socialismo chino produce paneles solares a bajo costo gracias a un probado dumping: subsidia fuertemente la producción, cosa de penetrar mercados y eliminar competencia, algo que en tres años ha logrado. Por eso, hoy por hoy, en el marco de la guerra comercial en que moran estos bloques del norte, China esta siendo muy enjuiciada y sancionada por tales prácticas.

      • Ojo, el dumping y las trabas al mercado son pan de cada día en todos lados, no solo en China … la mano invisible que regula el mercado, a veces no es tan invisible .

        Y para complementar, tuve profesores que en los colegios eran muy buenos profesores, luego los conocí en los liceos, y allí eran muy malos docentes … como ven no solo es cuestión de capacidades, sino que también de voluntades. Y si, quiero mucho a algunos de mis maestros, muy pocos en realidad, los que con su conducta docente hacen resaltar aun mas los grandes déficits de sus colegas

  3. En Europa la institución universitaria es muy antigua, y esta integrada en el desarrollo de la cultura y la formación del Estado desde una época muy Temprana. Para nosotros es una institución, ajena, impuesta e importada.
    Busquen en internet mapa universidades edad media … el resultado es sorprendente.
    Federico II , Alfonso X el sabio son exponentes de monarcas ilustrados y promotores del saber universitario.
    Europa nos lleva siglos de ventaja en materia de educación, es difícil parametrizarnos con ellos

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