Discutamos el mundo que queremos: Réplica íntegra de la campaña Reforestemos Patagonia


 Santiago, 25 de febrero 2013

Estimados señores de VerDeseo:

Con profunda sorpresa conocimos el artículo “Lucrando con la conservación y el medio ambiente” de autoría de Montserrat Lara y Enrique Cruz, publicado en VerDeseo el 18 de enero pasado. El artículo nos compete directamente ya que trata sobre la campaña Reforestemos Patagonia, iniciativa que nosotros iniciamos y encabezamos desde mayo de 2012 hasta la fecha.

Para nuestro desconcierto, la nota plantea serios cuestionamientos a la campaña, sembrando dudas respecto de ella, con datos erróneos y que están lejos de la realidad. Por esta razón expresamos nuestro profundo desacuerdo con su contenido y solicitamos –a través de este artículo- hacer uso de nuestro legítimo derecho a réplica, para refutar y aclarar cada uno de aquellos puntos errados, los que detallamos a continuación:

 1.- SOBRE EL EQUIPO:

En el artículo, los autores señalan que “sería fundamental que existiera un equipo científico-técnico especialista en las áreas de ecología, conservación biológica, ciencias forestales y sociales que guiara esta iniciativa de reforestación, de manera de asegurar un cierto nivel de efectividad. Lamentablemente en el equipo de Patagonia Sur, la empresa que lidera esta iniciativa, sólo se encuentran abogados, ingenieros y empresarios”. En otro lugar del texto agregan que la campaña “tiene poca o nula capacidad científico-técnica para entregar lo que promete”.

Rechazamos ampliamente estas afirmaciones. Patagonia Sur está conformada por un equipo multidisciplinario de profesionales y, de hecho, quien encabeza las operaciones en el marco de Reforestemos Patagonia es el ingeniero forestal Matías Rio, con vasta experiencia en reforestación de especies nativas en la zona, radicado en Coyhaique, y quien coordina un equipo con amplia experiencia en reforestación. Todas nuestras operaciones forestales están basadas en el conocimiento científico existente y en la experiencia que hemos obtenido en la plantación en zonas tan remotas y con climas tan adversos como en los que estamos plantando en la actualidad.

También elaboramos estudios en terreno antes de iniciar la reforestación, definiendo en conjunto con Conaf y expertos forestales las zonas a reforestar y las especies a utilizar. Estudiamos nuestra propuesta en conjunto con la Comisión de Expertos que conformó el Ministerio de Medio Ambiente, en el marco del Plan de Recuperación Ecológica del Parque Nacional Torres del Paine, el cual incluía la propuesta de reforestación de Reforestemos Patagonia y hacía recomendaciones que fueron acogidas en nuestra operación forestal.

La experiencia que Patagonia Sur aporta a la campaña proviene de más de 3 años reforestando cerca de 500.000 especies nativas en la Patagonia, experiencia única en la región y que motivó la creación de Reforestemos Patagonia. Este trabajo forestal ha sido realizado por Ingenieros Forestales en colaboración con destacados académicos -como Alvaro Promis de la Universidad de Chile- y con metodologías forestales validadas por el estándar internacional Verified Carbon Standard.

2.- SOBRE EL CUIDADO DE LAS PLANTAS:

En el artículo se menciona que “la Conaf se preocupará de la preservación y cuidado de esos árboles”, dudando de la improbabilidad de ello “dado el escaso presupuesto de esta institución”, y agregando que “un proyecto de restauración de las dimensiones que propone Reforestemos Patagonia requeriría un monitoreo constante y duradero en el tiempo para asegurar que las plantas sobrevivan (…)”.

Sobre este punto, acotamos lo siguiente:

I. Las zonas de reforestación al interior de los parques y reservas nacionales son identificadas en conjunto con Conaf, institución con la que se define también el tipo de protección que llevarán las plantas, según el área donde se encuentren y las amenazas naturales que deberán enfrentar. Así, se han identificado dos tipos de plantación:

a. Por conglomerados, es decir, protegidas por cercos de malla de alambre con la altura y profundidad necesaria para evitar el ingreso de liebres.

b. Con shelters, es decir, con protecciones individuales para evitar la depredación de los guanacos.

II. Dado que los lugares de plantación son de propiedad del Fisco –a cargo de la vigilancia de Conaf- es ésta la entidad encargada de la protección de las plantas y de velar por su desarrollo. Sin embargo, tanto en el Parque Nacional Torres del Paine como en la Reserva Nacional Lago Carlota, hemos realizado labores periódicas de monitoreo para chequear el prendimiento y evolución de las plantas.

La campaña Reforestemos Patagonia financia además la construcción de protecciones para resguardar los árboles de la herbivoría y ejecuta estudios en conjunto con la Universidad de Chile para realizar parcelas de monitoreo y evaluar los prendimientos con muestreos estadísticamente válidos.

3.- SOBRE LAS “INTENCIONES” DE LA INICIATIVA:

Los autores enumeran una serie de requisitos que, a su juicio, deben cumplirse “para que una iniciativa de este tipo funcione”, como por ejemplo, la evaluación de los efectos ambientales del proyecto, monitoreos en el tiempo y mecanismos de detección de problemas para repararlos. Según los autores, “no existiendo ninguno de estos componentes (…) tendemos a pensar que esta fundación-empresa tiene otras intenciones” y que en ese caso “estaríamos ante un caso de generación de utilidades con una imagen verde que no tendrá necesariamente un impacto positivo en la conservación de la Patagonia”.

Nuestro rechazo a tales afirmaciones es rotundo ya que carecen de todo fundamento:

I. Sólo para ejemplificar, respecto de los efectos ambientales del proyecto, todas estas precauciones se tomaron en su momento en conjunto con Conaf. Por lo que afirmar que medidas como éstas no existen en la campaña es absolutamente infundado.

II. Reforestemos Patagonia es una campaña sin fines de lucro, auditada por una entidad externa –en este caso Deloitte- para asegurar que no se genere ningún tipo de uso de utilidades por parte de personas o empresas. Además, el espíritu de no lucrar con esta campaña se consagra en los convenios firmados con la Fundación Imagen de Chile y la Subsecretaría de Turismo, ambos socios de esta iniciativa.

III. En esta última línea, estamos finalizando el proceso para crear la Fundación Reforestemos Patagonia, paso que nos permitirá orientar un trabajo a largo plazo, teniendo como meta principal completar el primer millón de árboles, con la proyección de reforestar en el futuro toda la región de Aysén.

4.- SOBRE EL ORIGEN DE LAS PLANTAS Y DESTINO DE LAS DONACIONES

En el artículo, los autores mencionan que “Conaf finalmente no autorizó usar plantas provenientes de Patagonia Sur en Aysén para reforestar el Parque Nacional Torres del Paine (…) pero sí aceptó que se utilizaran plantas producidas por Conaf con este fin. Lo anterior complica la situación de la campaña analizada aquí ya que cierne dudas sobre el destino de esas donaciones de $2000 por planta, si parte de las plantas utilizadas en la Reforestón ya habían sido producidas por Conaf con los impuestos de todos los chilenos”. Y agregan: “Hay que señalar que Patagonia Sur también vende bonos de carbono a través de la plantación de árboles nativos (…) Nuevamente, lo invitamos a sacar sus propias conclusiones”.

Lo descrito anteriormente contiene imprecisiones que demuestran desinformación de los autores:

I. Respecto del origen de las plantas utilizadas para la reforestación nativa en el Parque Nacional Torres del Paine, efectivamente pertenecen al vivero Dorotea de Conaf, ubicado en Puerto Natales. Las especies fueron adquiridas por la campaña, que gracias a las donaciones recibidas financió su traslado y plantación en el parque.

II. Tal como lo hemos difundido ampliamente, el plan de reforestación de la campaña no sólo contempla la plantación de árboles nativos en el Parque Nacional Torres del Paine sino también en zonas protegidas de la Región de Aysén, tales como el Parque Nacional Laguna San Rafael y las Reservas Nacionales Cerro Castillo y Lago Carlota, donde ya se han plantado más de 120.000 árboles nativos.

III. Respecto a la asociación que los autores hacen entre Reforestemos Patagonia y Patagonia Sur, aclaramos:

a. Las operaciones forestales de Reforestemos Patagonia no emiten ni emitirán bonos de carbono, debido a que la naturaleza de la campaña no califica bajos los estandar mundialmente válidos. Hacer mención y generar confusión acerca de este hecho significa un total desconocimiento del tema por parte del autor de la columna.

b. Patagonia Sur desarrolla un proyecto de secuestración de CO2 y emisión de bonos de carbono a través de reforestación nativa, en un predio privado ubicado en la provincia de Palena. Este proyecto se inició el año 2009, cuenta con un proceso de certificación especial y un inventario que involucra a entidades externas independientes.

c. Respecto al destino de las donaciones –y como lo puede confirmar la empresa auditora de la campaña- todos los aportes que ingresan va dirigido al financiamiento de árboles, su plantación y la operación de la campaña. Las donaciones NO tienen otro fin más que éste.

Reforestemos Patagonia es una iniciativa en la que hemos puesto todo nuestro corazón y en la que la ciudadanía ha depositado su confianza, en tanto es un aporte real para Chile y la Patagonia, por lo que seguiremos trabajando arduamente por esta cruzada que está más viva que nunca.

Atentamente,

Equipo de Reforestemos Patagonia

  1. Pingback: Respuesta a la réplica de la campaña Reforestemos Patagonia | VerDeseo

  2. He leído los dos comentarios, la crítica y la respuesta, primero creo debo identificarme, soy uno de los que participo en el equipo que elaboro el protocolo de viverización de lenga, muchas de estas inquietudes planteadas son reales en un ecosistema poco conocido y descrito, es totalmente discutible aunque es importante que se esté reforestando aunque en la mayoría de los casos de mala manera, definitivamente es un tema que deben discutir las autoridades y las ONGs, vienen muchos expertos del norte del país que jamás conocieron las especies y que asumen una igualdad ecosistemica que no es tal. En cuanto a los recursos, definitivamente es real, hace poco tiempo me tocó trabajar con uno de los encargados de la producción de etas plantas en CONAF, el fue despedido, esperando ser contratado en la presente temporada, ¿por qué?, es una lástima pero la Corporación Nacional Forestal posee déficit y el personal idóneo no lo conservan, esto es un hecho, y existen en el interior de la misma institución o los dejan partir.
    Las especies nativas no son pinos ni eucaliptos, eso lo tienen claro funcionarios de CONAF, algunos de ellos sin trabajo en este momento, creo que este tema es discutible y merece mayor análisis, definitivamente.

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