Verdeseo

El lobo de Soquimich


FOTO: Elciudadano.cl

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Aparentemente Julio Ponce Lerou no ha cometido delito alguno. Siendo uno de los dueños de la Sociedad Química y Minera de Chile, Soquimich (SQM), acaba de aparecer por primera vez en el famoso ranking de la revista Forbes como uno de los hombres más ricos del mundo. Una notica que llega justo cuando está siendo procesado por infringir las normas del mercado de valores —el famoso “caso cascadas”—.

¿Podrá el ex yerno de Pinochet, el astuto empresario que se ha mantenido como uno de los dueños absolutos de la ex empresa estatal desde su privatización a fines de los ’80, haciéndose rico de manera casi milagrosa sin enfrentar ningún tipo de causa penal durante sus largos años como empresario, salir libre de polvo y paja?

EL AULLIDO

Ponce Lerou, de profesión agrónomo, se casó con Verónica Pinochet Hiriart en 1969.  Sus primeros pasos como ejecutivo los dio casi un año después de que su suegro, el presidente de facto Augusto Pinochet Ugarte llegara al poder a través del golpe de estado que derrocó a Salvador Allende. Así, entre 1974 y 1983, Ponce Lerou ocuparía diversos cargos públicos mientras su suegro era mandatario. Para hacerse una idea: fue director ejecutivo de CONAF, gerente de CELCO, presidente de la Compañía de Teléfonos, vicepresidente de Chilectra, director de Soquimich, presidente de IANSA, fue parte del directorio de ENAMI, fue gerente de empresas CORFO, presidente del Complejo Maderero Panguipulli; en 1982 llegaría a ser vicepresidente de ENDESA y gerente general de CORFO en 1983, por nombrar los cargos más conspicuos.

A mediados de la década de los 80, Ponce Lerou ya era considerado uno de los hombres más ricos de Chile, fortuna que no heredó de nadie, por cierto, pero que todos, o por los menos los empresarios de ese entonces y los ejecutivos y militares y también los periodistas, sabían o sospechaban de dónde pudo venir.

Fue justamente durante el ’83 cuando comenzaron a circular las fotocopias de un libelo que daba cuenta de cada uno de los negocios ilegales de Ponce Lerou mientras ocupaba cargos públicos. Con el tiempo, se sabría que ese artículo-denuncia fue escrito por la periodista Vivianne Schnitzer a instancias de Ricardo Claro (el fallecido empresario dueño del canal Mega, del Diario Financiero, de la Revista Capital, y el hombre tras el Kiotazo que hundió a Sebastián Piñera y a Evelyn Matthei en su primera precandidatura presidencial en el año ’92). Acosada por su osadía, Schnitzer tuvo que dejar abruptamente el país.

Eran los años en que la crisis económica seguía sintiéndose, la más dura crisis que haya afectado a Chile. Era la época en que Sergio de Castro, el eximio ministro de Hacienda sería despedido por Pinochet. Era la época en que los bancos irían a la quiebra y el dólar sería devaluado en 18% cotizándose (en junio de 1982) en 46 pesos. Era la época del caluroso jueves 13 de enero de 1983, cuando el biministro de Hacienda Rolf Lüders anunciaba por cadena nacional que la banca sería intervenida, dando cuenta del “peor terremoto financiero en la historia chilena”, según se cuenta en La historia oculta del régimen militar.

En tanto eso pasaba, el lobo de Soquimich se abanicaba con los billetes de su fortuna inmoral.

En el libro de la periodista María Olivia Mönckeberg llamado El saqueo de los grupos económicos al Estado chileno, la profesional explica que “acusado de enriquecimiento ilícito, (Ponce Lerou) tuvo que dejar todos sus cargos públicos. Sin embargo, tres años más tarde, después de un proceso iniciado por la misma CORFO que estaba por aquellos años bajo tutela militar y en el que se hizo parte el Consejo de Defensa del Estado, obtuvo un veredicto favorable de los tribunales de justicia y prosiguió su vida de negocios”.el saqueo version chica

Sin ir más lejos, entre 1984 y 1985 la propia CORFO le concedería créditos millonarios para financiar proyectos ganaderos.

EL REGRESO

Se dice que Ponce Lerou volvió a la arena de los negocios en 1987, aunque todo indica que nunca salió del todo de ella. Durante los cuatro años que se mantuvo alejado de las empresas públicas este hombre seguiría concertando negocios, forjando el círculo de hierro con el cual se agenciaría SQM tras la privatización de la empresa estatal ese año, año en que Ponce Lerou asumiría como su eterno presidente.

En la actualidad, el directorio de Soquimich o SQM se compone de excelsos economistas como Hernán Büchi, ex ministro de Hacienda de Pinochet y ex candidato presidencial en 1989. También está Patricio Contesse, viejo socio de Ponce Lerou, está su hermano Eugenio Ponce Lerou, está Patricio de Solminihac (hermano del ex ministro de Minería de Piñera), y  está otro de los hombres más ricos de Chile, el empresario Wolf von Appen.

La mayoría de esos sujetos fueron ex funcionarios públicos en la época de la dictadura militar. Hernán Büchi, por ejemplo, antes de ser ministro fue subsecretario y uno de los grandes impulsores de la privatización de las empresas estatales,  empresas hoy dirigidas por los mismos hombres que las comandaban y dirigían en dictadura cuando éstas eran fiscales.

Es obvio por qué Hernán Büchi defiende tanto el modelo neoliberal que forjó con Sergio de Castro, José Piñera y Jorge Cauas. Sin contar sus cargos en otras firmas, el sólo hecho de ser director de SQM le entrega al ex ministro, profesor y socio de la Universidad del Desarrollo, una ingreso inmejorable.

“Para tener una idea de lo que este nuevo cargo le reporta al ex ministro de Hacienda Herna Büchi, vale la pena consignar que durante 1999 el holding Soquimich gastó 565 millones 380 mil 306 pesos en dietas para el directorio. El vicepresidente anterior, Patricio de Solminihac, obtuvo por ese concepto casi 230 millones de pesos”, escribió Mönckeberg en su libro citado.

FINANCIANDO A PINOCHET

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FOTO: The New York Times

Fue a principios de este mes en que Forbes dio a conocer que Ponce Lerou se hallaba entre los hombres más ricos del mundo. Era la primera vez que el ex yerno de Pinochet entraba en esta lista por su fortuna, estimada en US$ 2.300 millones, y obtenida por ser uno de los dueños de varias empresas, aunque todas ligadas directa o indirectamente a SQM, el productor  de nitrato de potasio más grande del mundo. Cuánto de ese dinero podría haber ido a las arcas fiscales como lo hacen las platas generadas por CODELCO (una de las pocas empresas que salió inmune de la fiebre privatizadora de los Chicago Boys) no se sabe.

Lo cierto es que una de las reglas pactadas entre la centro-izquierda y el gobierno militar de Pinochet antes de la transición fue la prohibición de investigar todas las privatizaciones que se hicieron en dictadura. Según la periodista Mónica González, directora de la Fundación Ciper, no hay ninguna de esas privatizaciones que carezca de aspectos polémicos “y una de las que tiene más aspectos polémicos es sin duda SQM”, relató en una entrevista a CNN Chile.

Pero el tiempo ha pasado, y hoy, en que se supone que están dadas todas las condiciones para cualquier tipo de pesquisa, nadie se ha interesado demasiado. Ni siquiera la investigación de las platas de Pinochet avanza como debiera, una fortuna que se explicaría, según The New York Times, no sólo por el saqueo del propio dictador sino que también por donaciones de empresarios agradecidos por la obra del general.

Estando incluso separado de su hija, “Ponce Lerou nunca perdió la confianza de Pinochet (…) Cuando investigamos en Ciper y en el Diario Siete sobre la fortuna de Pinochet en el Banco Riggs nos dimos cuenta que los vasos comunicantes entre Ponce Lerou y él siempre estuvieron abiertos”, contó González en la entrevista a CNN.

Pero en Chile parece que las cosas funcionan al revés. Se sigue incluso premiando a quienes saquearon al país. En 2012, por ejemplo, el gobierno de Piñera le dio la millonaria concesión del litio a SQM de Ponce Lerou, una resolución a todas luces inmoral considerando que el ministro de Minería era Hernán de Solminihac y que uno de los directores de SQM (Patricio de Solminihac) era el mismo hermano del secretario de estado.  El escándalo fue mayúsculo, por supuesto, aunque terminó sólo con la salida del ex subsecretario de Minería Pablo Wagner y la ex jefa jurídica de esa subsecretaría, Jimena Bronfman.

Carlos Oliva Vega

Periodista

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