Verdeseo

¿Qué está en juego? Comentarios al Acuerdo Trans-Pacífico (TPP) de FSS


El Acuerdo Trans-Pacífico de Cooperación Económica, o TPP por sus siglas en inglés, es un tratado de libre comercio multilateral, que involucra a 12 naciones de la región Asia Pacífico, entre ellas, Chile. La magnitud de dicho tratado y la forma de su negociación, ha despertado inquietudes a nivel nacional y mundial.

Ponemos a disposición los comentarios de la Fundación Sociedades Sustentables a dicha iniciativa. La Fundación ha expresado su preocupación a las autoridades chilenas sobre distintos aspectos de este tratado. Entre los más críticos cabe destacar:

  • – Es un tratado que se ha negociado en secreto. Los textos sólo son conocidos por los negociadores, sin permitir que sean vistos por la ciudadanía y los legisladores chilenos. Esta situación que vulnera los derechos ciudadanos básicos de acceso a la información.
  • – El tratado quisiera imponer patentes sobre plantas y animales siguiendo los intereses de las compañías semilleras transnacionales y de transgénicos. La imposición va aún más allá de lo impuesto por el tratado de libre comercio con Estados Unidos, que obliga a Chile a adherir a UPOV acta 91, pero no a patentar plantas o animales.
  • – En el ámbito medioambiental, solo exige que cada país cumpla su legislación nacional, lo cual es absolutamente insuficiente. Al aumentar el comercio y las exportaciones, aumenta la presión sobre los recursos naturales y el medio ambiente, que requeriría de mayores medidas de protección.
  • – Los transgénicos y la calidad de los alimentos es otro ámbito de preocupación. El tratado podría fomentar la expansión de estos cultivos e impedir su etiquetado. También podría eliminar el etiquetado del alimento del país de origen incluido el etiquetado de transgénicos, imponer el término de moratorias a los transgénicos y debilitar la inspección de alimentos importados para satisfacer intereses corporativos. Este aspecto es solamente favorable a las compañías multinacionales de alimentos y semillas transgénicas como Monsanto, debilitando la oportunidad de fortalecer y proteger los derechos y la salud de los consumidores.
  • – El tratado impone tribunales internacionales y pasa por sobre las leyes y los tribunales nacionales. Podrían incluso obligar a los gobiernos a pagar grandes multas a las transnacionales, lo que redundaría en mayores impuestos a los ciudadanos.

Por los temas antes expuestos, es dable pensar que el TPP está estructurado para favorecer mayoritariamente los intereses de Estados Unidos y sus compañías transnacionales y no los intereses de la ciudadanía chilena.

Dejamos a disposición el texto completo de la Fundación Sociedades Sustentables. También lo puedes descargar aquí.

COMENTARIOS DE LA FUNDACIÓN SOCIEDADES SUSTENTABLES AL ACUERDO TRANS-PACÍFICO

El Acuerdo Trans-Pacífico de Cooperación Económica, o TPP por sus siglas en inglés, es un tratado de libre comercio multilateral, que involucra a 12 naciones de la región Asia Pacífico, entre ellas, Chile. La magnitud de dicho tratado y la forma de su negociación, ha despertado inquietudes a nivel nacional y mundial. La Fundación Sociedades Sustentables ha expresado su preocupación a las autoridades chilenas sobre distintos aspectos de este tratado que se centran en los siguientes temas:

Pensamos que este tratado, impulsado mayormente por Estados Unidos, es innecesario pues Chile ya posee acuerdos comerciales vigentes con todos los países que participan de esta negociación.

El tratado se ha negociado en secreto, donde los textos sólo son conocidos por los negociadores, sin permitir que sean vistos por la ciudadanía y los legisladores chilenos, los que ya han expresado su preocupación por esta situación que vulnera los derechos ciudadanos básicos de acceso a la información. Por este y otros motivos, el tratado ha recibido numerosas críticas a nivel mundial. La Fundación reconoce el esfuerzo de Cancillería para la creación del Cuarto Adjunto y por las reuniones informativas que se han realizado para hacer más trasparente esta negociación, y por exhibir los textos de negociación en estas reuniones, sin embargo estimamos que es insuficiente.

La información para la preparación de este documento se ha obtenido en las reuniones informativas de la Cancillería, en los  textos filtrados a través de Wikileaks y en informes y noticias sobre el TPP.

Sabemos que las materias que se negocian como Propiedad Intelectual, Derechos Digitales, Medio Ambiente, Servicios e Inversiones, Acceso a Mercados, Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, entre otros, son muy complejas, y algunas muy controvertidas y sensibles,  y nos preocupa que Chile pudiera estar efectuando concesiones adicionales a aquellas ya efectuadas en los tratados bilaterales ya firmados y pudiera estar aceptando imposiciones abusivas que perjudiquen a los ciudadanos. La Fundación por esto recomienda que el Gobierno de Chile se oponga a toda provisión en este tratado que implique obligaciones adicionales que vayan más allá del tratado de libre comercio entre Chile y Estados Unidos.

Entre ellas, sabemos que el tratado quisiera imponer patentes sobre plantas y animales siguiendo los intereses de las compañías semilleras transnacionales y de transgénicos. Pudimos tener acceso a texto del capítulo de patentes filtrado por Wikileaks en octubre de 2014, donde indica que cada parte podrá tener patentes para las invenciones de plantas o animales, excepto para aquellas variedades protegidas por UPOV 91. Esto confirma la sospecha de la imposición del tratado de obligar a los países a tener leyes para patentar plantas y animales o a protegerlas mediante UPOV 91. El Gobierno de Chile no debiera aceptar estas patentes. Las patentes sobre animales significarían la posibilidad de cobrar regalías por las crías de animales patentados e impedir utilizar semillas de plantas patentadas en la próxima temporada. Esto es una amenaza directa a los agricultores y la seguridad alimentaria de nuestro país. Esta imposición se opone además a nuestra legislación de propiedad industrial que prohíbe las patentes sobre plantas y animales, y al acuerdo ADPIC que permite a los países excluir a las plantas y los animales de ser patentados. La Fundación ha expresado su posición de no aceptar estas patentes, que es además un tema muy sensible en la ciudadanía. Esta imposición va aún más allá de lo impuesto por el tratado de libre comercio con Estados Unidos, que obliga a Chile a adherir a UPOV acta 91, pero no a patentar plantas o animales.

Como moneda de cambio, el tratado impone a los países adherir al acta 91 de UPOV. La Fundación estima que tampoco deberíamos aceptar dicha imposición, que es un sistema de patentes sobre variedades vegetales, pues Chile ya es miembro de UPOV 1978 y posee una ley de obtentores (Ley 19.342). Pensamos que tener una nueva legislación ajustada a UPOV 91 seria innecesario, ya que en nada beneficia a los pequeños agricultores, al contrario les quita el derecho de ocupar semillas libremente como lo han hecho desde tiempos inmemoriales y encarece las semillas pues tienen derechos de propiedad. Además otorga poder excesivo y abusivo a los mejoradores, que son mayormente compañías semilleras transnacionales, para perseguir a los agricultores que usan estas semillas, como está pasando en Colombia y otros países. Tampoco Chile cuenta con las debidas normas de protección de sus semillas tradicionales que permita a los agricultores tener opción de usar semillas no patentadas, las que además podrían ser apropiadas con estos tratados. Recordemos que la ratificación del convenio UPOV 91 fue impugnada por varios senadores ante el Tribunal Constitucional y el proyecto de ley fue retirado, estando actualmente en proceso de revisión.

Otro aspecto a considerar, es el aspecto medio ambiental, que solo exige que cada país cumpla su legislación nacional, lo cual es absolutamente insuficiente, pues al aumentar el comercio y las exportaciones, aumenta la presión sobre los recursos naturales y el medio ambiente, que requeriría de mayores medidas de protección.

El tema de los transgénicos y la calidad de los alimentos es otro ámbito de preocupación de la Fundación, en el sentido que el tratado podría fomentar la expansión de estos cultivos e impedir su etiquetado. El tratado involucra aspectos referentes a las importaciones de alimentos. Hay países que tienen regulaciones sobre la calidad de los alimentos que importan y de los impactos ambientales que su producción causa, como por ejemplo que contengan pesticidas en exceso o sean transgénicos. Si el TPP considera estas regulaciones una obstrucción al comercio, podría abrir las puertas a la entrada de alimentos de dudosa calidad, incluso tóxicos y transgénicos, al prohibir la discriminación de alimentos de baja calidad. También podría eliminar el etiquetado del alimento del país de origen incluido el etiquetado de transgénicos,  imponer el termino de moratorias a los transgénicos, como la que ocurre en Perú, y debilitar la inspección de alimentos importados para satisfacer intereses corporativos. También podría incidir en, por ejemplo, el retiro de apoyo gubernamental a programas públicos en favor de alimentos orgánicos de mayor calidad y de producción sustentable, fomentándose los monocultivos, los fertilizantes y pesticidas químicos. Peter De Fazio, legislador norteamericano, menciona que existe una provisión en el “trade promotion authority (TPA) legislation”, que podría apoyar a un gobierno o una multinacional, para atacar algún Estado o una ley nacional que requiere el etiquetado de los alimentos transgénicos, como ocurre en Japón, Nueva Zelandia y Australia. Existe preocupación que este aspecto sea solamente favorable a las compañías multinacionales de alimentos y semillas transgénicas como Monsanto, debilitando la oportunidad de fortalecer y proteger los derechos y la salud de los consumidores. La Fundación desde el año 1999 ha solicitado el etiquetado de los alimentos transgénicos y la prohibición de su cultivo en Chile, dichas aspiraciones se verán frustradas de aprobarse este tratado.

Por otra parte, la Fundación estima que no debiéramos aceptar este tratado por solidaridad al pueblo de Estados Unidos. Su gobierno está tratando de conseguir un “fast track” en el Congreso para negociar este acuerdo lo cual es una transgresión a los ciudadanos de ese país, pues le permitiría al presidente Obama pasarlo en 90 días, donde el Congreso solo puede aprobarlo o rechazarlo, sin derecho a ningún cambio y con un debate limitado de solo 20 horas. Este tratado constituye además una estrategia de Estados Unidos para contener la expansión comercial de China, creando una red de economías alrededor de ella, que nada tiene que ver con la estrategia económica chilena.

Otra grave preocupación se refiere a que el tratado impone tribunales internacionales y pasa por sobre las leyes y los tribunales nacionales, como por ejemplo en el capítulo de Investor-State Dispute Settlement, o ISDS, que permitiría a compañías extranjeras desafiar los gobiernos y las leyes nacionales que atentan contra sus intereses y dirimir sus disputas en tribunales internacionales que les serían más favorables que los tribunales nacionales.  Podrían incluso obligar a los gobiernos a pagar grandes multas a las transnacionales, lo que redundaría en mayores impuestos a los ciudadanos.

Finalmente, existe fuerte preocupación por la posibilidad de que el gobierno de los Estados Unidos aplique el proceso conocido como “certificación” al Acuerdo Trans-Pacífico. En sus leyes de puesta en marcha de los últimos Tratados de Libre Comercio (TLC), el gobierno de Estados Unidos ha incluido un requisito para postergar la aplicación de esos tratados hasta que el otro gobierno haya satisfecho la interpretación de Estados Unidos sobre las obligaciones del país socio en virtud del acuerdo, obligándolo a cambiar sus leyes, reglamentos y procedimientos según sus demandas. Hasta que no lo haya hecho, los Estados Unidos no completarán el intercambio recíproco de notas con ese país que es necesario para que el acuerdo mutuo entre en vigor.

Esto se ha traducido en que funcionarios de Estados Unidos elaboren leyes a la medida en el otro país, lo que redunda en la obtención por parte de Estados Unidos de concesiones adicionales en la generación de diferentes cronogramas para la entrada en vigor de los acuerdos en diferentes países, y en largas demoras en hacer efectivos los acuerdos comerciales para algunos países. De ocurrir esta modalidad, implica un atentado a la soberanía de nuestro país permitiendo la injerencia de un gobierno extranjero por sobre el gobierno y los legisladores legítimamente escogidos por la ciudadanía.

La Fundación estima que el Gobierno de Chile debiera rechazar el proceso de certificación en el TPP, visto además que no está en el acuerdo de Libre Comercio con Estados Unidos. Asimismo, solicita asegurar que cualquier TPP final contenga una disposición efectiva que proteja nuestra autoridad legislativa soberana de cualquier influencia externa y afirme nuestro derecho constitucional exclusivo a determinar si nuestro gobierno ha tomado todas las medidas necesarias para dar cumplimiento a lo dispuesto en el Acuerdo antes de su entrada en vigor. Solicita además resistir cualquier intento de otra Parte del TPP para influir en la redacción de nuestras leyes antes de que el acuerdo entre en vigor y asegurarse que un acuerdo final proporcione un foro adecuado y apropiado para la solución de diferencias cuando otra Parte considere que las leyes, reglamentos o procedimientos de nuestro país no cumplen con nuestras obligaciones en virtud del TPP.

Por los temas antes expuestos, es dable pensar que el TPP está estructurado para favorecer mayoritariamente los intereses de Estados Unidos y sus compañías transnacionales y no los intereses de la ciudadanía chilena. Instamos al Gobierno de Chile a no continuar avanzando en estas negociaciones sin antes transparentar y consultar los textos a los legisladores y a toda la ciudadanía, y sujetar su negociación al mandato ciudadano mediante un plebiscito. Especialmente porque Chile ya negoció un TLC con Estados Unidos y todos los demás países que negocian este acuerdo y que posiblemente no podrá conseguir nuevos beneficios para sus exportaciones con respecto a rebajas en las tarifas de exportación. Respecto a las concesiones que Chile haga, no existe garantía que las leyes a las cuales se comprometa en este tratado puedan alguna vez aprobarse y se corre el riesgo que dicho tratado pueda ser impugnado en los tribunales por los ciudadanos.

Sara Larraín
María Isabel Manzur
Fundación Sociedades Sustentables
Abril, 2015

Referencias

De Fazio, P. 29 abril, 2015. Press Release. DeFazio Blasts ‘Monsanto Provision’ in Fast Track Legislation.
http://defazio.house.gov/media-center/press-releases/defazio-blasts-monsanto-provision-in-fast-track-legislation

Financial Times. 28 Abril, 2015. Shinzo Abe, Barack Obama and the TPP: what you need to know.

http://www.ft.com/cms/s/0/9b57ecec-ed5f-11e4-a81a-00144feab7de.html#axzz3YaUbw1BZ.

Nation of Change. 24 junio, 2013. Trans-Pacific Partnership and Monsanto.

http://www.nationofchange.org/trans-pacific-partnership-and-monsanto-1372074730.

Public Citizen. 6 Octubre, 2014. What’s New in the 2014 WikiLeaks TPP Intellectual Property Text? http://www.citizen.org/documents/highlights-of-section-e.pdf.

Reid-Smith, S. 2014. Análisis preliminar: Algunas de las áreas en las que es probable que el TPP vaya más allá del TLC entre Chile y Estados Unidos (Chile-USFTA). Third World Network.

The Washington Post. The Trans-Pacific Partnership clause everyone should oppose. 25 febrero, 2015.

http://www.washingtonpost.com/opinions/kill-the-dispute-settlement-language-in-the-trans-pacific-partnership/2015/02/25/ec7705a2-bd1e-11e4-b274-e5209a3bc9a9_story.html?postshare=3031424977905998.

WikiLeaks. 16 octubre, 2014.  Updated Secret Trans-Pacific Partnership Agreement (TPP) – IP Chapter (second publication). WikiLeaks Release of Secret Trans-Pacific Partnership Agreement (TPP) – Second Release Intellectual Property Chapter for All 12 Nations with Negotiating Positions (May 16 2014 consolidated bracketed negotiating text). https://wikileaks.org/tpp-ip2/.

  1. Honorato Lasagno

    No hay que darle vueltas al asunto: es una nueva Conquista de los EE.UU. Y los demás pueblos nos convertiremos en sus conquistados. ¿Quién para esto…?

  2. Pingback: Plataforma Ciudadana Chile mejor sin TPP invita a adherir a Declaración Pública | VerDeseo

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